Trenza Zopf

Ingredientes:

– 500 gr de harina para Zopf*

– 60 gr mantequilla en punto pomada y cortada a cubitos

– 300 ml de leche templada (100ml + 200ml)

– 20 gr levadura fresca (medio cubito)*

– 1.5 cucharadita pequeña de Sal

– 1 cucharadita pequeña de Azúcar

– 1 huevo (o yema) mezclado con un poco de leche para pincelar

 

Preparación:

Disolver los 20 gr de levadura en 100 ml de leche templada, remover y dejar un rato apartado (mín 15 min), para que se active la levadura.

En un cuenco grande y profundo volcar la harina. Hacer un hoyo en el centro (como si fuera un volcán)

Alrededor del hoyo, esparcir la mantequilla, la sal y el azúcar.

En el hueco del centro, agregar la levadura diluída en la leche y con la ayuda de una espátula o paleta, ir mezclando poco a poco con la harina y demás ingredientes.

Llega el turno de ir añadiendo poco a poco el resto de la leche templada (200 ml) mientras seguimos mezclamos.

Cuando vemos que se han integrado todos los ingredientes, es hora de empezar a amasar. Hacedlo ligeramente durante unos 10-15 minutos, estirando la masa hacia arriba con la muñeca y hacia abajo (replegando sobre sí misma) con los dedos.

Dejar reposar la masa en el cuenco durante 1.5h – 2h, tapada con un paño húmedo, en un sitio cálido y alejada de corrientes.

Al cabo de esa hora y media o dos horas, la masa habrá doblado tamaño.

Sacar del cuenco y amasar de nuevo unos 2-3 minutos para desgasificar.

Es hora de empezar a formar la trenza! :)

La manera más sencilla (hay varias) es dividir la masa en tres porciones y estirar cada porción como si fueran hilos.

Unirlos en una punta y empezar a trenzar.

Al llegar al final volver a unir la punta remetiendo los cabos hacia dentro.

Colocar la trenza, ya formada, sobre el papel de la bandeja de horno.

Tapar de nuevo con el paño húmedo y dejar levar otros 30 minutos.

Cuando haya levado, pincelar con el huevo y meter directamente al horno durante unos 30 minutos a 200ºC (no hace falta precalentar).

Los expertos dicen que la trenza estará lista cuando, al golpear la sobre su superficie inferior, suene a hueco. ;)

Disfrutar en el desayuno con mantequilla, mermelada, crema de chocolate, etc… Imaginación al poder!

 

Notas:

Veréis que pongo con un asterisco un par de ingredientes. ;)

*La harina para Zopf es una especialidad suiza.

Creo que no la he visto en los supermercados en España pero, si tenéis harina de espelta, se puede hacer sin mayor problema.

Calculad, sobre el total de harina requerida de la receta, una proporción de 90% de harina blanca y un 10% de harina de espelta y ya la tenéis. ;)

 

* Los 20gr de levadura fresca se podrían sustituir por un sobre (7gr) de levadura seca de panadería. Aquí esos sobrecitos tienen la foto de la trenza Zopf….

… eso os deja entrever lo populares que son las trenzas Zopf en el desayuno dominical de los suizos y lo muy acostumbrados que están a hacerlas y hornearlas ellos mismos en casa.

Yo usé la de cubito de toda la vida… pero como véis, tengo tb seca, así que la próxima Zopf probaré a hacerla con esa levadura seca, a ver qué tal.

 

No soy mucho de hacer pan ni ese tipo de masas, sobre todo por no pelearme con la activación de la levadura. Mi primer (y , hasta la Zopf, único) intento de hacer algo de tipo panadero, fueron estos “Brioche sicilianos col tuppo” que me quedaron fatal…. :S Lo mismo pruebo a repetirlos un día de estos usando esa harina de Zopf….

Muchos me habéis preguntado por el sabor del Zopf; que si es dulce, que si es pan pan, etc. No es ni dulce ni pan pan; en todo caso, me recuerda a los bollitos de leche, pero sin ser tan dulces. Para mi gusto, tiene el punto y equilibrio perfecto para disfrutarlos tanto con cosas saladas (lochas de jamón york, queso de cabra, etc) como con mermelada o mantequilla. Aquí lo típico es untarles mermelada, pero eso ya, al gusto…. :)

Lo que sí os digo es que es algo muy divertido de hacer y más sencillo de lo que parece (he tardado más en ordenar mis pensamientos y escribir el post, que en lo que hice la trenza).

Y sobre todo…. esa satisfacción de comer algo que has horneado tú… uhmm…. Rico! :D

 

Romanesco gratinado con jamón york

Ingredientes (a ojo, para 1 persona):

– 1 romanesco de unos 300gr

– 80 gr de jamón york en taquitos

– 2 cucharadas de salsa bechamel

– queso rallado para gratinar

 

Preparación:

Precalentar el horno con aire caliente a 180ºC.

Lavar y trocear el romanesco en crudo. Ponerlo directamente en una fuente de horno.

Añadir los taquitos de jamón york y las cucharadas de salsa bechamel.

Removerlo todo hasta que el romanesco se haya impregnado completamente de bechamel.

Espolvorear con queso rallado o rallar un poco de parmesano encima.

Hornear durante 35 minutos, hasta que el queso se haya fundido.

 

Notas:

Romanesco gratinado a mi manera, sin apenas bechamel y sin cocer previamente. :)

Con el mismo calor del horno se hace en esos 35-40 minutos, quedando con una deliciosa textura “al dente”.

Tened cuidado de no pasaros con el queso rallado ni la bechamel: el romanesco tiene un sabor muy sutil y delicado y si le ponéis demasiada bechamel o queso, lo váis a ocultar.

 

Tarta de yogur griego al aroma de azahar

Ingredientes:

– 500gr de yogurt griego

– 3 huevos L

– 150 gr de azúcar moreno

– 40 gr de almidón de maíz (maizena)

– 2 cucharadas de aroma de azahar (opcional)

 

Preparación:

Precalentar el horno a 175 grados con calor arriba y abajo.

Forrar y engrasar un molde de aro de 20cm.

Batir el yogur con los huevos, uno a uno.

Luego añadir el azúcar moreno, el almidón de maíz y el aroma de azahar y volver a batir hasta que esté todo integrado. El azucar moreno se quedará un poco más granuloso que la blanca normal, pero luego con el calor del horno esto se arregla :)

Verter la mezcla en el molde. Hornear durante unos 40 minutos, hasta que al pinchar en el centro con un palillo, éste salga limpio.

Sacar del horno, dejar enfriar un poco antes de desenmoldar. Una vez que esté frío del todo, guardar en la nevera.

(Foto de Luy)

Notas:

La tarta de yogur más facilona del mundo. Como véis, sólo lleva 4 ingredientes básicos y uno opcional.

La primera vez que la hice, usé como ingrediente opcional semillas de amapola, que le daban un puntito crujiente super rico.  En esta, el aroma de azahar le da un toque delicioso, como a roscón de reyes.

Al usar yogur griego (por favor que sea de buena calidad, no de esos guarrindonguis) la textura de esta tarta es un poco más consistente de lo normal; parece una tarta de queso.  Uhmmm… rica!

Para decorar, lo que queráis. La podéis disfrutar así tal cual, con sirope de fresa por encima (como véis en la foto de mi trozo), con helado, con mermelada de albaricoque, con chocolate… a gusto.

Lo que os puedo asegurar es que además de fácil de hacer, está riquísima!

 

Mojete

Ingredientes:

– 1 lata de tomates enteros en conserva

– 2 latitas de atún (1 lata grande)

– 1/2 cebolla roja

– aceitunas negras

– 1 o 2 huevos duros (a gusto)

– sal

– aceite

– pan (pa mojar)

 

Preparación:

Sacar con cuidado los tomates de la lata y escurrirlos bien. Disponerlos en una fuente o bol desmenuzándolos a trozos. Irán soltando en la fuente el líquido del interior (es normal, jaja).

Escurrir el atún y desmigarlo sobre los tomates.

Cortar la cebolla roja y el huevo y repartirlos por encima junto con las aceitunas negras.

Salar y echar el aceite.

Mezclarlo todo con cuidado. Seguidamente, dejar reposar en el frigo unos 15-20 minutos mínimo o hasta la hora de servir, para que los sabores se amalgamen.

Notas:

Lo más fácil y más rico que he visto en mi vida. ¡Hasta el nombre lo tiene bonito!. :D

Eso sí, no le he puesto el apellido porque, por las redes, lo mismo le llaman “mojete murciano” que “mojete manchego”. Hasta “moje”, “moje de agua”, etc.  No hay quien se aclare con el apellido, y como lo importante es que luego se va a mojar pan en la salsita que queda (de ahí el nombre de mojete), ¡qué más da…! xD

Yo le he tenido que poner el huevo cocido aparte y para mí sola (a Luy no le gustan). Por eso en la foto anterior, aunque los menciono, no aparecen ni debajo de los cortes más pequeños de cebolla, jajaja. Pero para mi plato, se lo puse. ;)

Ideal para estas calores horribles que estamos teniendo en Suiza y media Europa.

 

Aberración de bol Poké

Ingredientes:

– Salmón (pieza de 200 gr cortada en lonchas gorditas)
– Calabacín (1/2)
– Arroz
– Remolacha cocida (1 cucharada)
– Col (4 o 5 hojas picadas)
– Salsa de Soja (3 o 4 cucharadas)
– Jengibre molido
– Zumo de Limón (1 cucharita)
– Semillas de sésamo tostado (1 cucharada)

Preparación:

Mezclar primero los ingredientes de la marinada: salsa de soja, jengibre, sésamo y chorrito de limón.
Añadir el salmón y revolver bien. Tapar y refrigerar unos 20-30 minutos.

Pasado ese tiempo, poner a hervir el arroz (previamente enjuagado). Cuando esté listo, apartar.

Mientras se cuece el arroz, ir salteando por separado los calabacines y la col. Si se quiere, saltear un poco también el arroz una vez cocido.

Disponer todos esos ingredientes, junto con la remolacha, en un bol de forma armónica y visual, tenidiendo en cuenta que la base tiene que se el arroz.

Pasar por la sartén el salmón (tiempo de cocción a gusto personal) y añadir al bol.

Regar el bol con una o dos cucharadas de la salsita sobrante de la marinada.

A disfrutar. :D

(ahí debajo está el arroz, palabrita…)

 

Notas:

Seguramente a estas alturas ya sepáis lo que es un bol poké. Se han puesto de moda y están en casi todos los blogs de cocina, desde los de alto renombre a los más humildes.

Os preguntaréis (o no xD) …. ¿Por qué he llamado a mi versión “aberración”?. Pues porque en realidad en el poké, al ser la versión hawaiiana del sushi, el salmón debería tomarse crudo. Yo, sin embargo, he preferido pasarlo por la sartén. ;) Así que muy ortodoxa no estoy siendo con la receta; es lo bueno de la gastronomía, la interpretación o re-interpretación que le puede dar cada uno. :)

Lo que sí os puedo decir, es que no es plato de comer caliente. Se toma templado o incluso en frío, así que es ideal para cuando empiezan a llegar las calores primaverales o veraniegas.

 

Risotto de remolacha y queso azul

Ingredientes (1 persona o 2, dependiendo del hambre que tengáis):

– 100 gr remolacha cocida
– 100 gr arroz enjuagado
– 1 cebolla roja pequeña muy bien picadita
– 600 ml de caldo de pollo caliente
– Vino blanco (un chorreón)
– Aceite
– Parmesano rallado
– Queso azul unos 20 gr (o a gusto)

 

Preparación:

Poner a calentar aceite en una cacerola. Cuando esté caliente, pochar la cebolla.

Mientras se hace, meter en un recipiente la remolacha para darle un golpe de batidora. Haremos un puré de remolacha. Reservar.

Cuando la cebolla ya esté, añadimos a la cacerola el arroz (previamente enjuagado) y lo rehogamos unos minutos. Verter un chorro de vino blanco y remover bien junto con el arroz hasta que se evapore.

A partir de ahora, empieza el ritual de ir añadiendo el caldo de a poco a poco, removiendo bien y esperando hasta que el arroz haya absorbido todo el caldo, para volver a añadir la siguiente cantidad. Hacemos esto durante unos 10 minutos.

Cuando el arroz esté a medio cocer, se añade el puré de remolacha y se disfruta removiendo y “tiñendo” el arroz de rojo… :) Hay que esperar también a que el arroz absorba los líquidos del puré de remolacha.

Una vez hecho esto, se continúa con el ritual del caldo, hasta que al probar el arroz, notéis que está blandito por fuera, pero un poco durito por dentro (al dente).

En total, todo el proceso de caldo-remover arroz – caldo-remover arroz, etc son unos 20 minutos.

Se apaga el fuego y se retira la cacerola. Es el momento de añadir el queso azul y el queso parmesano rallado, removiendo y mezclando bien.

Servir y ¡a disfrutar! :D

 

Notas:

Me sobró remolacha de cuando hice la receta de la “Aberración de bol Poké“. Lo más pequeño que venden en mi entorno (ya cocido y cortado) son 250 gr. Eso cunde mucho.Así que me busqué una receta donde podía usar, si no el resto, al menos una buena parte de lo que me quedaba en el frigorífico.

Encontré esta en Directo al Paladar y allá que fui. :)

Aunque como siempre digo, lo bueno de la cocina es la adaptabilidad de las recetas que encuentras en libros de cocina o internet, a tus gustos personales o a lo que tengas a mano en la cocina; como usar cebolla roja, en lugar de normal (por no tener otra).

Es lo que tiene no ser una ciencia exacta, al menos no en cuanto a platos salados se refiere; en repostería es otra cosa.

Yo añadí el queso azul, cuando al probar la receta, me dí cuenta del dulzor que tenía la remolacha. Lo sé…. es así, siempre ha sido dulce. Pero a mí en platos supuestamente salados, no me gusta que sólo sepa a dulce. Quizá por eso no me hago muchas cremas de calabaza ni de zanahoria… jajaja.

Recordé, sin embargo, que tenía un trozo de queso roquefort (aunque en vuestro caso podría ser gorgonzola, cabrales o cualquier otro azul). Y me decidí a mezclarlo a última hora. ¡Todo un éxito! :)

 

Gnocchi con shiitake y tomates secos

Ingredientes:

– 250 gr gnocchi
– 120 gr setas shiitake (previamente lavadas y escurridas)
– 1 o 2 dientes de ajo
– 5 o 6 tomates secos
– Aceite
– Pimienta y Romero (para sazonar)
– Piñones (un puñaíto)

Preparación:

Poner a calentar aceite en una sartén grande, ya que lo haremos todo al mismo tiempo.

Cuando el aceite esté caliente, poner primero las setas shiitake y darle un par de vueltas para que se hagn las primeras.

Seguidamente, añadir los gnocchi, los tomates secos, los dientes de ajo, los piñones y el romero y la pimienta a gusto.
Ir removiendo hasta que se se haga todo. Muy importante, hacer muy bien las setas shiitake.

Cuando lleguemos al punto deseado, servir y ¡a disfrutar!.

Notas:

Acostumbrada como estoy a los gnocchi con salsa gorgonzola o con nata y salmón, uns gnohhis así, sin salsa, me sorprendió.

El sabor de los piñones, los tomates secos y las setas tienen la reminiscecia del otoño, pero creo que este plato bien se podría disfrutar todo el año.

Eso sí, por favor cocinad muy bien las setas de la variedad shiitake…. por experiencia ;)

Ensalada de alubias blancas y atún

Ingredientes:

– Un bote de alubias blancas ya cocidas

– Pimiento rojo (trozo)

– Pimiento verde (trozo)

– 1/2 Cebolla morada

– 1 lata pequeña de atún

– Aceitunas negras

– 1 huevo duro (opcional)

 

Preparación:

Enjuagar bien las alubias blancas bajo el chorro del agua. Poner a escurrir.

Mientras escurren las alubias, picar finamente los dos trozos de pimientos rojo y verde, la media cebolla morada y las aceitunas.

En una ensaladera, mezclar las alubias ya lavadas y escurridas junto con las verduras picadas. Añadir la lata de atún y remover.

Aliñar con vinagre, sal y aceite. Volver a remover y dejar enfriar en la nevera un rato.

A la hora de servir, adornar con el huevo duro cortado a cuartos.

Notas:

¿Quién dijo que las legumbres son para el invierno? ;)

En ensaladas son estupendas para el verano. Saciantes y refrescantes al mismo tiempo.

Probad esta recetita y contadme si os ha gustado.

Zanahorias aliñadas

Ingredientes:

– 500 gr de zanahorias

– 2-3 dientes de ajo

– 1/2 cucharada de comino

– 1/2 cucharada de orégano

– 1/2 cucharadita de pimentón

– vinagre

– agua de la cocción

– sal

– aceite de oliva

 

Preparación:

Despuntar y pelar las zanahorias.

Poner a cocer en agua con un poco de sal, justo hasta que estén lo suficientemente tiernas como para poder pincharlas, pero que no se deshagan. Tienen que crujir un poco al masticarlas. No es cuestión de hacerlas puré ;)

Mientras las zanahorias se cuecen, machacar en un mortero un aliño con sal, los dientes de ajo , el orégano, el comino y el pimentón.

Añadir el vinagre y un poco de agua de la cocción y mezclar bien todo en el mortero.

Retirar las zanahorias del agua y cortarlas en rodajas (con mucho cuidado), cuando aún están calientes.

Poner las rodajitas de zanahoria en un recipiente que tenga tapa.  Agregarle un poco de aceite.

Seguidamente, verter el aliño del mortero sobre las zanahorias y mezclar bien. Al estar templadas, cogerán más el aroma y el sabor del aderezo.

Tapar y guardar en el frigorífico unas cuantas horas. Mejor si es de un día a otro.

 

Notas:

Una tapa de lo más típica en Cádiz :)

Bien fría es perfecta para picoteo, como las aceitunas.

 

Brochetas de cerdo y verduras

Ingredientes:

– 1 solomillo de cerdo

– 2 pimientos verdes

– 2 pimientos rojos

– 2 cebollas

– tomatitos cherry

– bacon en tiras

– sal, pimienta

– aceite de oliva

 

Preparación:

Precalentar el horno a 200ºC.

Cortar el solomillo en trozos más o menos iguales. Salpimentar la carne.

Trocear los pimientos y la cebolla.

Con cada tira de bacon, vamos envolviendo los trozos de carne de cerdo.

Ir alternando, en las brochetas, la carne, pimientos rojos y verdes, cebolla y tomatitos cherry.

Poner en una fuente de horno y regar con un poco de aceite de oliva. Salpimentar.

Hornear unos 35-40 minutos, dando vueltas a las brochetas para que se hagan por todos lados uniformemente.

Notas:

Otra alternativa a mis brochetas de cerdo y manzana.

Ideales para una cena de verano (para cuando llegue… aquí, ahora mismo está nevando.. :S). Sobre todo si en lugar de al horno las hacéis en barbacoa… quien la tenga, claro, que no es mi caso.