The G.B. Sewing Bee Vs. Maestros de la Costura

Llevo ya un tiempo queriendo hacer esta comparativa, porque no encuentro ninguna rondando por la red. Encuentro resúmenes de ambos programas, pero comparativas no (lo sé, las comparaciones son odiosas, pero a veces ayudan a decidir) ;)

Desde que empezó el programa español, Maestros de la Costura, todos aquellos que saben que me gusta coser me preguntan mi opinión. Mi respuesta es siempre la misma: “Prefiero el The Great British Sewing Bee, de aquí a Pekín“.

¿Por qué? Porque me gusta la costura, pero sin embargo no estoy obsesionada con el mundillo de la moda. Veo las tendencias en los escaparates de tiendas, algunas me gustan y me compro alguna prenda, pero seguirla como las locas, pues no. Prefiero piezas neutras y atemporales que duren muchos años y sean facilmente combinables, sin importar que sean de varias temporadas atrás. Tengo un par de camisetas que lo atestiguan (¿verdad Ana?) ;)

En cuanto a estos dos programas, a mi entender, uno te enseña lo que es el mundo de la costura (The Great British Sewing Bee) y el otro está más enfocado a moda y todo lo que hay detrás de las grandes firmas de moda y diseñadores (Maestros de la costura).

He intentado hacer un cuadro comparando ambos y que veáis las diferencias:

Siento que no se vea más nítido, me he estado peleando con los editores de imágenes, el Google Docs y el Vista Previa un buen rato (por no decir un par de días) :S

Las diferencias comienzan en la propia finalidad de los programas:

El Sewing Bee busca a aquellas personas anónimas que dedican horas y amor a la costura de forma anónima. Aquellos que tú y yo conocemos de manera privada: nuestras abuelas, nuestros vecinos, nuestros amigos, etc.  El premio es un reconocimiento público y el agradecimiento a las horas de dedicación y esfuerzo.

Maestros de la Costura parece más enfocado a sacar al nuevo diseñador de moda que será famoso en años venideros, al nuevo Versace, la nueva Coco Chanel, etc. El premio es un monto económico, un curso en una academia prestigiosa y la venta de una colección cápsula en unos grandes almacenes.

Es decir, mientras en el programa británico concursan por el mero placer de jugar, en el segundo se nota muchísimo más la presión de la competición. Esto influye mucho más en el ambiente entre los concursantes. Mientras que en el Sewing Bee son mucho más amigables y dispuestos a ayudarse unos a otros, en el programa español hay veces en que si las miradas mataran, las dagas volarían por el plató. A mí me da angustia verlos tan peleones, tan faltos de respeto y de modales en tantísimas ocasiones. Digamos que en el español prima el reality y los rifirrafes, más que la participación en las pruebas del concurso. Para muestra, tres botones:

Conste que a veces también los jueces españoles, se las traen. Parece que con algunos comentarios y valoraciones, les guste echar leña al fuego de este circo.

Una cosa que me despista muchísimo en el programa español es la organización de las pruebas. Nunca sé qué van a hacer. Sí, la estructura es de tres pruebas en ambos programas, pero en el español, la temática de las pruebas nunca me queda clara, salvo por saber que la primera es individual, la segunda por equipos y la tercera la eliminatoria. Pero en cuanto al tema que van a abordar no queda en ningún momento claro. Es como si cada prueba fuera a tratar un tema distinto. En una prueba te piden transformar una cortina en una prenda y en la siguiente tienes que reproducir al milímetro una cazadora de una casa de confección.

El Sewing Bee, ya desde el principio del programa, en la introducción que hace el presentador, te dejan claro si esa semana será manejar tejidos de algodón o lo que llaman tejidos técnicos (lycra, elastán, lamé, jersey, etc); si se decantarán por un tema como moda de los año 80, vestidos de otros países, etc. Y todas las pruebas girarán entorno a ese tema.

Como véis en el cuadro, la duración de los programas y de las pruebas es otra de las grandes diferencias entre una y otra versión. En el programa británico, de apenas 1 hora de duración total, los concursantes cuentan con bastante más tiempo para cada prueba (para algunas muy complicadas cuentan con hasta 5.5h y la ventaja de traer piezas precortadas de casa) , y aún así sufren una enormidad contra el reloj. Los noventa minutos (1.5h) de cada prueba en el MdlC se tornan insuficientes, sobre todo cuando les hacen reproducir fielmente prendas de alta costura….

Cualquiera que cosa, aunque sea un simple ojal o botón, sabe que la costura necesita tiempo y, sobre todo, paciencia y concentración. Tener detrás la presión del tic tac de los 90 minutos no ayuda a sacar ni una sola prenda mínimamente ponible. No me extraña que no las puedan acabar… lo que me sorprende es que los jueces se lo echen en cara. :O

Y como contradicción, para el poco tiempo que dan en las pruebas lo interminable que se hacen los programas españoles. Señores de la productora… ¿en serio? El programa más corto que haya visto en el MdlC es de 2.5h!!!! Yo soy D.F.M y lo podría aguantar porque mi tiempo lo reparto como quiero al día siguiente… pero los aficionados al programa que se tengan que levantar al día siguiente temprano, lo tienen muy crudo. Un poquito de compasión….

Precisamente lo que más me gusta del programa británico es de lo que carece totalmente el español. Esa intriga de saber cuál será el “garment of the week” o la pieza de ropa mejor de entre todas las realizadas por los concursantes. Algunas son una pasada por lo originales que son, otras por los sumamente bien ejecutadas que están.

Por supuesto, esto es una valoración personal y totalmente subjetiva. xD

Yo veo los dos programas, pero disfruto más el Sewing Bee que el de Maestros de la Costura. Digamos que con uno me entran ganas de quitarle la funda a mi máquina de coser, y con el otro tendría que tomarme un lexatin al terminarlo de ver… xD.

Aunque sí es cierto que el MdlC me ha enseñado a ver todo lo que hay detrás de las colecciones anuales de cada diseñador. Es de agradecer el esfuerzo que hace en mostrarnos el esfuerzo, sudor y trabajo detrás de cada uno de los modelitos de pasarela.

¿Y a vosotros, cuál programa os gusta o disfrutáis más?

Curso de costura

Pasan los meses y no os cuento que estuve en un curso de costura, allá por noviembre de 2016. Si no demorara tanto esto de escribir posts, os hablaría en presente, pero está visto que llegar tarde a contar las cosas es más mi rollo…. xD

Allá por finales del mes de octubre, en el foro al que estoy suscrita, llegó un email dando a conocer un sitio donde se daban cursos de costura (en inglés). El sitio en concreto estaba en Adliswil.

Sopesé pros (hacía algo productivo por la mañana fuera de casa, amén de socializar con más gente) y contras (mi nivel no es medio ni avanzado, pero ni de lejos es principiante) y pensé que estaría bien acercarme a ver qué podía ofrecerme el curso. Soy de las que piensa que siempre hay algo nuevo que aprender, por nimio que sea.

Así que allí estuve entretenida unas cuatro o cinco semanas.

Lo primero que la profesora enseñó el primer día, fueron los distintos componentes y partes de una máquina de coser. Ahí yo llevaba ventaja (bastante), aunque mira…. al menos aprendí los nombres en inglés… :P Luego, pasamos al ejercicio práctico de coser siguiendo la línea trazada en un papel.

Claramente, tengo que mejorar en las curvas… pero las rectas las domino (sorry, no tengo foto de ese papel). Jajaja.

En esa primera sesión dejamos cortadas y preparadas unas telas con las que haríamos en la siguiente sesión un cuello (loop scarf).

A partir de ahí, las sesiones se sucedieron con la dinámica de terminar lo que habíamos dejado a medias en la clase anterior y eligiendo y preparando para la siguiente los materiales de nuestra pieza para la siguiente.

Así, una tras otra fueron saliendo de mis manos un cojín, un estuchito y una bolsa, con las que aprendimos a poner cremalleras, botones y ojales, adornar con aplicaciones y cordones, etc.

Llegó el final de ese primer curso y la hora de hacer mi valoración personal.

No había estado mal del todo: me lo había pasado muy bien, había aprendido algunos conocimientos básicos (nunca antes había puesto una cremallera, ni un ojal o una aplicación), había pasado un par de horas al día haciendo algo distinto y encima me llevaba las piezas a casa. Lo único malo que veía es que, si bien había aprendido algunas cosillas nuevas, en otras yo iba más rápido que las demás y lo que yo quería aprender (manejar tejidos de punto elástico, el funcionamiento de una remalladora u overlocker, etc) no lo iba a ver en largo tiempo…

Aún así, me decidí a dar una nueva oportunidad a un siguiente curso. Y ahí vino mi frustración… :(

En el siguiente curso, se supone que íbamos a hacer algo sencillo de confección de ropa con el que aprenderíamos nuevas técnicas. Cuando la profe dijo eso, yo me emocioné interiormente, pensando que sería alguna camiseta… pues no. La pieza elegida por ella fue un pantalón de pijama. “De punto elástico al menos y así aprendo a confeccionar con ese tejido y en overlocker”, pensé… Ilusa de mí. No recordaba que también hay pantalones de pijama en algodón. Y que, precisamente, yo no los uso porque no me resultan cómodos, así que hacer uno en mi caso era un desperdicio de tela… :S

Opté por convencer a la profesora de hacer yo algo más acorde a mis gustos y personalidad. Me llevé un par de revistas Burda de las mías y elegí esta falda, que yo, sabiendo lo que sé y viendo la graduación que le da la revista (dos puntos – principiante medio), juzgué apropiada a mi nivel.

La profesora miró con estupor aquello. Que “tenía tablas y pliegues, además de tener que aprender a poner una cremallera invisible“, me dijo. Tal cual. Ahí es cuando empecé a sospechar que ella pensaba que yo era una principiante total; y eso que yo le había dicho ya, en varias ocasiones, que salvo poner cremalleras y algunas cosas más avanzadas, yo tenía cierta experiencia.

La única dificultad que ví a la falda, no era precisamente la construcción ni la técnica que necesitaría para hacerla. La única dificultad, era que es un modelo Burda (cuyas explicaciones de montaje me han resultado siempre un poco precarias incluso en español) y encima es un Burda…. en alemán. :S

Así que eso fue lo que me mantuvo en jaque una semana entera. Hasta que vino, a la semana siguiente, una compañera que es alemana y me ayudó a desentrañar lo que el cuadernillo de explicaciones quería decir. Fue difícil entenderlo hasta para ella y eso que era su idioma… Eso indica el nivel de lenguaje que se gastan los de Burda (es una de las razones por las que tengo más Patrones que Burdas).

Una vez superado ese escollo, fue cuestión de trazar el patrón y cortar la tela, ajustarla a mi forma corporal y empezar a coser. Durante todo ese proceso, me dí cuenta de que la profe y yo no teníamos química. No es que me cayera mal, ni creo que yo tampoco a ella… simplemente no había chispa entre nosotras.

Lo flipó cuando me vió cortar la tela. La forma en que yo aprendí, me la enseñó mi madre y mi abuela lo hacía exactamente igual. Se trata de poner el patrón en la tela, marcando los margenes de costura con jaboncillo. Se corta por esos márgenes y se pasa un hilo para marcar las piezas. Ese hilo se corta luego y se queda como unos flecos, que será por donde se tenga que casar y coser luego las piezas.

Quizá no es una manera muy moderna de hacerlo, pero es la que yo aprendí y la que a mí me resulta más cómoda. La profe me sacó toda una batería de papeles de calco de distintos colores, marcadores de distintas dentadas, etc… Ella alucinó cuando vió que yo no usaba nada de eso. Claro, yo tardé mucho en marcar con hilo todas y cada una de las líneas, pero es que es a lo que estoy habituada. Es un paso tedioso, pero necesario y me ayuda a abstraerme también de todo lo demás; digamos también que es una forma de meditación, ahora que está tan de moda… jajaja.

El caso es que a cada cosa que yo hacía a mi manera, ella miraba con estupor, tornaba los ojos de desesperación o hacía comentarios del tipo “eso lo hacía mi abuela, ahora gracias a dios existen otros métodos”, que me dejaron claro que me consideraba bicho raro. xD

La cremallera invisible fue otro caballo de batalla con ella. Me pasé 45 minutos de reloj, esperando que me dijera cómo coser la cremallera. Darme el pie correspondiente, me lo dio rápido, pero luego pasó a otra compañera que necesitaba ayuda (luego a otra, luego a otra, luego a otra, luego se hizo un café…) y así hasta que decidí que me tenía que apañar yo sola.

Para haber puesto yo solita la cremallera no estaba mal. Aunque cuando ella vino a ver cómo iba yo (creo que por compromiso), me dijo que no había apurado bastante y que había una parte (la inferior de la cremallera, que era jodido llegar con la máquina allí) que iba a tener que coser a mano. Respiré hondo y me reconforté pensando que ya habían pasado las pertinentes cuatro sesiones y que esa era mi última clase…

La verdad, tras todas esas experiencias, decidí que no iba a continuar. Para gastar el dinero que gasté en un curso de 4 sesiones en el que voy a hacer una falda Burda, que puedo hacer perfectamente en casa sola, pues como que no. Si al menos sintiera que tenía el apoyo de la profe, pues a lo mejor hubiera continuado, pero si me deja a mi libre albredrío cuando la necesito, pues ya lo hago yo en casa a mis anchas…

La falda no la he llegado a terminar. Mi idea para esa última sesión, era colocar la cremallera, cinturilla y botón, además de pulir los cantos (a ser posible con el overlocker o con la puntada especial de una máquina de coser). Pero ya véis que no me dio para mucho más que para coser las costuras y poner yo sola la cremallera.

Supongo que algún día la terminaré, cuando tenga ganas. Ahora mismo, cuando la cojo, me recuerda demasiado a la falta de química que tenía con la profesora  (o es que me recuerda a la profesora con falta de química? jajaja) y me da mucha pereza…

 

Vainicas

La de años que hace que no veía este pañito mío. :_)

Y el otro día, que fui a meter en orden y reorganizar mi cuarto de costura, rebuscando entre tanto retal de tela, lo ví.

Es un muestrario de vainicas que hice hace unos 14 años, más o menos. Algunas muy sencillas, otras muy parecidas entre sí pero con algo que hace que las distinga.

Vainica 1

Vainica 3

Vainica 6

Vainica 8

Vainica 2

Vainica 4

Vainica 7

Vainica 5

No es algo muy complicado de hacer, aunque sí requiere una atención especial para que la hebra de hilo con el que recoges el entramado de la tela, no se relíe o haga nudos si lo has cortado demasiado largo (que es mi manía… :P).

Además, tienen truco. Muchas no están sacadas de mi cabeza, sino de aquí… ;)

Revista

Este tipo de labores es la que me gustaba hacer para relajarme. No pensar en nada más, sólo en sentir la aguja entre los dedos, deslizándose suavemente por la tela deshilada.

¡Ideal para meditar mientras se costurea! ;)

 

Asas nuevas

Tengo una bolsa grande, tipo tote bag, que es la que uso para ir a hula, y se me estaban partiendo las asas.

Bueno, más que partiendo, desgastando, como véis en esta foto.

asasviejas

Total, que me estaba haciendo polvo los chaquetones en invierno y, directamente, el hombro en verano.

Las pasadas Navidades, en mi adorada plaza de Pontejos (Madrid), compré una tela de imitación de piel en negra y en gris plata, así que aproveché esta última para hacer el arreglito de mi bolsa.

Sólo tuve que medir, cortar y doblar las que serían las futuras asas de la bolsa.

asas1

Luego las pasé a máquina.

asas2

El último paso es coserlas a la bolsa y pespuntearlas con una puntada recta decorativa.

Y a disfrutar de nuevo de mi bolsa! :)

asas3

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Aumentando la lista

¿Sois de los que hacéis listas para todo?. Alguno de vosotros, al menos hará la típica de propósitos de año nuevo.

Yo nunca fui de hacer propósitos de año nuevo (aprender un idioma, hacer más ejercicio, ponerme a dieta, etc), principalmente porque soy consciente de que no los voy a cumplir y me voy a frustrar, jajaja. Aunque, normalmente en septiembre, sí que apunto cosas que me gustaría realizar algún día, no necesariamente a cumplir en un año; algunas son para corto plazo, otras para largo, otras para cuando vuelva a renacer en este mundo o en el otro. ;)

Al menos este año me he empeñado en poner el temporizador del horno, y no hornear las cosas “a ojo”.

temporizador

Sobre todo porque si lo hago a ojo, corro el riesgo de entretenerme en casa con cualquier mota de polvo que vea y teniendo en cuenta que en ocasiones sufro de “miodesopsia” y ya las veo de por sí, me pasa esto muy a menudo… xD.

Quemada

En fín, que me desvío del tema. O:)

El caso es que apunto cosas que me gustaría hacer, sitios que quisiera visitar, países o ciudades que sueño conocer, etc. Y entre todo este batiburrillo de cosas, la lista que suelo tener más manoseada (en el buen sentido de la palabra) es la de proyectos DIY.

De esa lista he realizado algunas cosillas, algunas estrenos, otras reciclaje. Algunos ejemplos no los he publicado (aunque tengo foto en mi álbum de Flickr, para aquellos que me seguís allí). Otros los tenéis aquí, en este mismo blog: cesto para la ropa, un acerico, una bolsa limpiazapatos, una bandeja en decoupage e incluso dos faldas pa’u (falda 1, falda 2).

Lo malo de todos estos proyectos de DIY, es que no acaban nunca. Al menos no para mí. Completo uno, lo tacho de la lista… y añado dos o tres más. :D

Y esto os puede dar una idea de lo que tengo pensado añadir a la lista próximamente…

Proyectos

proyectos-2

Proyectos 3

Como siempre digo, no me aburro porque no quiero… o lo que es lo mismo, me aburro sólo y únicamente cuando tengo voluntad de hacerlo. ;)

¿Vosotros hacéis muchas listas? ¿De algo que pueda saberse? ¿Habéis completado algo de ellas?

 

Vamos por el tercero (y tonterías varias)…

Tercer mes de 2016 y ya vamos por el tercer resfriado del año. Estoy que me salgo… :S

Este viene con denominación de origen desde Münich. Cortesía de la visita por motivos laborales que hizo Luy a la ciudad la semana pasada. Si ya se sabe que dos que viven bajo mismo techo, comparten todo… y Luy ha sido más que generoso en compartir sus virus conmigo. :P

Así que de momento me entretengo como puedo delante del ordenador, aunque, ante el desolador panorama que se nos ha presentado esta semana en Europa (el resto del mundo tampoco anda muy allá que digamos), mejor hacer otras cosas…

Otras cosas como crochetear…

Uniendo cuadritos

No sé si recordáis este post, por cierto que sigo esperando que averigüéis el número de cuadritos. :P

Por fín me he decidido a unirlos… yupi! :) A ver cúanto tardo en terminarla.

Y mientras crocheteo, me pongo las series tontas que me bajo para ver en momento, en que sólo quiero ruido de fondo. Básicamente, series del tipo “Aguila Roja” o “El secreto de Puente Viejo”. Sí, ya sé qué me váis a decir. En realidad la pongo sólo para crochetear, y no la sigo fielmente. Más de la mitad me la pierdo por estar concentrada en echar la aguja por el punto correcto y no equivocarme en las pasadas, jajaja.

El caso es que ayer, en una de éstas, levanté la cabeza de mis cuadritos y me topé con la siguiente escena: Secreto de Puente Viejo, confitera que guarda milhojas en unas cajas…

milhojas

¿Habéis visto el tamaño de esas milhojas de merengue? ¡Mon dieu! :O  Pero, pero, pero…. ¿lo habéis visto bien?

Desde entonces sólo sueño con hincarle el diente a una de esas milhojas…  Voy apañada porque aquí no he visto nada de ese tamaño. :_(  Y sí, los “cremeschnitte” que venden en Migros o Coop son parecidos… pero ya sabéis que no es igual… :P Y no, ni se me ocurre pensar en aventurarme a cocinarlos yo, no me dan mis malas dotes reposteras… Me voy a tener que conformar con las torrijas. Aunque para torrija grande, la de tener que cocinarlas (y comerlas) con mi catarro en ciernes… :(

Antes de resfriarme nos dió tiempo a hacer una excursión a la antigua ciudad romana de Augusta Raurica, aquí cerquita de Basel. Pero eso ya os lo cuento otro día, que me he extendido bastante en este post. xD

Me voy a soñar con las milhojas…. ejem… a hacer otras cosas útiles, como buscar en qué cadena de la tele suiza me van a poner “Ben Hur”, esta Pascua…. :P

Nueva Pa’u

Hace dos jueves fue uno de esos días en que a las 8 a.m. ya tenía todo hecho, así que me decidí a coser una nueva pa’u. Así, porque yo lo valgo, jajaja.

Tal y como conté aquí, los pasos son sencillos…

Planchar y marcar

Marcar-planchar

Coser costura lateral y jaretas

Coser jaretas

Elasticar y poner etiqueta

Etiqueta

Y a disfrutar! :)

Falda hula rosa

Como siga así, creo que al igual que en su día declaré los viernes como “Cooking Friday“, los jueves serán “Crafting Thursdays”… Jajaja

Mi primera vez (chispas!)

Pues tenía que haber una primera vez para todo… ya lo decía el anuncio.

Un martes cualquiera. Máquina de coser terminando de recoger unos pantalones vaqueros.

Chacs! (ruido)

¿Parece normal? A primera vista sí…

Normal?

Pues no… xD

Aguja

Va a ser la primera vez que tenga que cambiar una aguja de la máquina. :)

Menos mal que recordé que tiene un tornillo en el lateral que hay que aflojar, para sacar la aguja afectada y meter la nueva.

Cambiar aguja

 

Y listo! Como si nada hubiera pasado. :D

Aguja nueva

Eso sí… si os pasa lo mismo que a mí, no se os ocurra intentar enderezar la aguja, una vez quitada… ;)

Aguja reciclada

Ahora… ¿dónde reciclo yo esto?

 

Creativa Zürich 2014

Otro post con bastante retraso… ¡un año! :S

Lo escribo ahora para que aquellos que no saben de qué se trata, la descubran y puedan visitar la de este año, que se celebrará dentro de poco.

Creativa es una feria de artesanía, creatividad y manulidades. Está bastante extendida en España y otros lugares del mundo, aunque yo me voy a centrar hoy en la de Zürich, que es la que visité en su día.

Creativa Zürich se desarrolla siempre un fin de semana de primeros de octubre, dentro del marco de la feria de novedades de experiencias y actividades de Zürich, llamada Züspa. La misma entrada al Züspa sirve para Creativa, y viceversa (siempre que se vaya uno de los días en que se celebra Creativa).

Creativa

Yo la visité un sábado. Luy se encontraba de viaje por trabajo fuera de Suiza y así me entretenía un poco y hacía algo distinto a doblar, planchar, cocinar, etc. Al menos así mis responsabilidades de DFM se podrían ampliar un poco, con las novedades de Creativa :P

La entrada sencilla de un día para un adulto son unos 14 Chf, no es mucho. Creo que algún periódico local, daba un bono esa semana para que la entrada costara un poco menos. En la cola para comprar la entrada, una señora me lo enseñó y me lo ofreció, pero desconfiada que es una, decliné su oferta. Si este año me lo ofrecen lo acepto con los ojos cerrados, jajaja.

Entrada a Creativa

Al entrar veréis que hay talleres, mostradores con productos de artesanía, gente que vende sus productos o sus cursos.

A mí me llamaron la atención varios talleres, como este para hacer tarjetas de navidad con sellos y tampones de goma, muy bonitos. Las encargadas de este taller se afanaban por usar diversas técnicas con purpurina, degradado, etc. ¡Hacían cosas muy bonitas!

Taller tarjetas sellos

En este stand tenían también gran cantidad de sellos de estampación, preciosos. Como era octubre, había muchos dedicados a la Navidad (que aquí cada vez llega antes, jajaja)

Sellos 1

Había otros sellos con frases y textos, no sólo en alemán, sino también en inglés.

Sellos 2

La verdad es que eran muy bonitos y por tonta no compré ninguno. En realidad, seguiendo mi habitual aversión para las compras, no compré nada. Y claro, luego me arrepentí, porque había cosas de quedarte con la boca abierta y a lengua fuera de bonitas…

Esta chica, que estaba en otro taller, se dedicaba a reciclar latas de metal.

Taller reciclaje Latas

Esa con la que estaba trabajando era una latilla pequeña de tomate. Era una maravilla, la precisión con la que le daba al soplete para hacer dibujos, diseños, rebordes y formas varias.

En menos de 10 minutos se hizo un portavelas pequeña. No sé cuánto tardó en hacer este de tamaño más grande (parecía una lata de 1 kg).

Latas 1

También había lamparitas para conectar al enchufe y maceteros. No sé si se ve bien en la foto de abajo, pero la orquídea está en un macetero reciclado.

Latas 2

Este porta-pasteles (etagere que dicen los más pijillos) estaba hecho con platos antiguos de porcelana. Me hizo gracia porque el plato de abajo del todo, el más grande, es muy parecido a unos que rondaban en casa de mi abuela desde tiempos inmemoriales y que pertenecían al ajuar de mi tío (que no se llegó a casar, así que hicimos uso de su vajilla, jeje)

Etagere

Otro taller se dedicaba a dar un segundo uso a las cápsulas de una conocida marca de máquinas de café (las del anuncio de George Clooney) :P. Habían usado estas cápsulas, para adornar, bolsos de mano y neceseres de viaje. Quedaban muy bonitas, la verdad.

Aquí una de las profesoras, explicando cómo hacer florecillas con las susodichas cápsulas para adornar una tarjeta de felicitación. En este caso, la cápsula no estaba ya usada, sino que se tenía que vaciar de contenido para aplanar la chapa y recortarla dándole la forma deseada.

Me gustó la idea de las florecitas, pero vaya dineral tirado al vaciar el contenido, ¿no? Y encima yo no uso ese tipo de cafetera, así que de mucho no me iba a servir….

Me fijé en un tenderete (¡qué bonita palabra!) donde una señora exhibía sus creaciones de sombreros en fieltro y lana.

Gorros

Me dió cosa hacer la foto a los sombreros, pero se la hice al cartel con la excusa de recordar el nombre de la diseñadora ;). Creo que es finlandesa, porque si pongo su nombre en San Google me sale todos los resultados (su página de facebú, incluida) en ese idioma. :S

Y esto siguiente me hizo muchísima gracia.

No sé si alguna vez habéis visto en los supermercados de Suiza, que las botellitas de zumos de la marca Innocent, vienen con unos gorritos pequeños, tejidos punto de lana o croché.

Pues había una zona con sillas, sofás y bancos varios, para que la gente que quisiera se dedicara a tejer los gorritos a las botellitas de zumo.

Innocent punto

Creo que es parte de una iniciativa social y de ayuda a alguna organización, aunque no sé cómo funciona, porque esos zumos no es que me apasionen precisamente, así que no los he comprado nunca.

Así a grosso modo, es lo que os puedo contar de lo que me llamó la atención de Creativa Zürich.

Yo no compré nada, y mira que había cosas monísimas, retales de telas, laminados, abalorios, lanas, sellos de goma, etc. Pero es que me cuesta mucho comprar cosas de manualidades, que sé que luego van a estar muertas de risa… Ains… :S

Aún así, me vine con mi bolsita llena de panfletos y tarjetas de visita (que coger eso, sí que es mi perdición….).

Bolsa

Yo este año me apunto de nuevo a ver las novedades artesanales y de manualidades. ¿Alguien más se anima conmigo?

¿Conocíais esta feria en Zürich? ¿Habíais ido alguna vez a algún Creativa de los que se celebran alrededor de España?

 

Mi Pa’u para Hula

Las faldas con las que se baila Hula se llaman Pa’u. Son unas 4 yardas de tela (aproximadamente 3 metros 66 centímetros) fruncidas en 7 jaretas con elásticos.

Yo necesitaba una para mi clase. Hasta el momento apañaba con una sencilla falda negra de vuelo que me hizo mi madre hace ya años. Pero con lo coloridas que son las faldas de las compis de clase, la mía desentonaba una barbaridad.

Cuando me apunté a hula, compré una tela azul preciosa. La tela en sí eran 65 Chf; comprar la pa’u ya hecha por la profesora eran unos 135 Chf, si mi memoria no me falla. Como véis el ahorro es considerable ;).

En realidad, la confección de la pa’u es sencilla. Os lo muestro en fotos con una breve explicación.

Empezamos cortando el borde de la tela donde viene el nombre de la empresa fabricante. La tela es fina y esto transparenta en el dobladillo si sólo se dobla, mejor cortarlo.

Corte tela

Pasamos a plancha y con metro y alfileres vamos midiendo, marcando y planchando lo que será el dobladillo y la cinturilla de la falda. La cinturilla debe ser ancha, porque luego confeccionaremos las jaretas por las que meteremos uno a uno los elásticos.

Marcado y planchado tela

Cosemos la costura lateral, uniendo las 4 yardas de tela. Cosemos el dobladillo.

Costura Dobladillo

Pasamos ahora a la confección de las jaretas, que no son más que canales a lo largo de la tela, que nos servirán para fruncir la falda posteriormente.

Lo mejor, llegados a este punto, es hacer a lápiz y en la propia máquina de coser, marcas de unos dos centímetros desde el pie de la máquina. Cada dos centímetros es una jareta. :)

Aseguráos también que tanto la canilla, como la bobina están bien surtidas de hilo. Rellenar la canilla a mitad de este proceso es un incordio, creedme. Y si se te acaba el hilo de la bobina ya, ni te cuento… :S

Hilo

Conforme vayáis llegado a las últimas jaretas por hacer, ir doblando sobre sí mismas con alfileres las primeras hechas. Esto ayudará a no perder las señales hechas en la máquina, y también es más sencillo trabajar con menos tela sobre la parte derecha del pie de la máquina.

Jaretas 1

Jaretas 2

Una vez las jaretas estén realizadas, toca el turno de meter elástico (de unos 7mm de grosor). Esta parte es tediosa. Os recomiendo hacerlo viendo la tele :D.

Medid el contorno de vuestra cintura y cortar el elástico de manera acorde. Ahora usaremos dos imperdibles: con uno fijamos el elástico a la tela y con el otro lo vamos haciendo pasar por dentro de la jareta. Lo de fijarlo es, más que nada, para no perderlo por el camino. :P

Id frunciendo la tela, según váis haciendo correr el elástico. Así:

Fruncido

Una vez lleguéis al otro extremo, sacamos el imperdible y unimos los cabos del elástico con una costura.

Las primeras jaretas son fáciles de rellenar… iréis notando que las siguientes van siendo más difíciles. No os asustéis, es normal. Tened en cuenta que estáis metiendo un elástico bastante menor en tamaño que todo el contorno de la tela, y que a cada jareta hecha, la tela está más fruncida y por tanto ofrece más resistencia en las siguientes veces.

Y una vez acabada la última jareta, es hora de hacerse la foto con el resultado… :)

Pau terminada

¿Cuántas horas lleva mi pa’u? Pues calculo que unas 9 horas, repartidas en unas 3 tardes. No mucho, en serio. La verdad es que se tarda más en planchar y marcar dobladillos y meter elásticos que en coser. Yo tuve que meter, en cada jareta, un metro de elástico para fruncir los tres metros y sesenta y seis centímetros de tela… no digo nada de cómo me dolían las manos al acabar esa parte :P.

Pero merece la pena, porque ahora tengo una pa’u “made by Ociore“, un ahorro considerable de dinero y UFO menos en mi lista de “To Do”… ¡Qué orgullosa estoy! :)