Avatar de Desconocido

Bandeja en decoupage

Desde que viera este post en el blog de mi amiga Silvia, ya le tenía ganas a probar yo esa técnica. A mí manera, eso sí… ¿para qué probar con cosas pequeñas, cuando se puede empezar una técnica que no se conoce en un proyecto grande? xD

La bandeja de madera que me regalara Luy el año pasado por mi cumple, estaba pidiendo a gritos que usaran esa técnica sobre ella. :)

Lo primero fue lijarla. Un poco tedioso, sobre todo cuando se es alérgico al polvo y la bandeja que usas como conejillo de indias tiene cojera y quieres corregirla en la medida de lo posible.

Luego, la pinté de blanco en varias capas, dejando secar bien entre cada una de ellas. Me llevó una semana más o menos. Es lo que menos me gustó. Sobre todo porque las patas de la bandeja me dieron más de un quebradero de cabeza.

Bandeja 1

El borde que hacía de marco de la bandeja, lo pinté en rojo y luego lo decapé, para darle un aspecto de envejecido.

bandejaborderojo

Y pasé a recortar los motivos del papel elegido.

En mi caso, no he usado servilletas, sino uno especial para decoupage muy fino que venden en tiendas de manualidades.

Hacía tiempo que no me ponía, tijeras en mano, a «jugar a los recortables». Mi dedo tenía la marca del ojo de las tijeras y se quedó dormido de dicha marca hacia arriba, jajaja. Pero bueno, al final se termina despertando (aunque pase un par de días…. :P)

Bandeja 3 Recortes

Una vez recortados y colocados en el sitio deseado, pegué con cola los motivos. Me quedaron algunas burbujitas de aire, pero me da igual. Así es más mía… (quien no se consuela es porque no quiere) :P

Resultado final

Como es una cosa que se va a usar para llevar y traer bebidas y comidas, decidí barnizarla (en mate) y darle así un extra de protección. Y este es el resultado final.

Bandeja 1

Bandeja 2

Ahora a ver dónde la guardo, porque me he dado cuenta de que no tengo sitio en la cocina, ni en el mueble del salón… :S

 

Avatar de Desconocido

Cornetos de trufa

La versión trufa de estos cornetos de crema. ;)

 

Ingredientes para la trufa:

– 125 ml de nata para montar (35% mg)

– 2 cucharadas de polvo cacao (100%)

– 3 chucharaditas de azúcar moreno (mínimo, eso depende del gusto de cada uno)

 

Preparación:

Elaborar los cornetos según la receta de aquí.

Calentar en un cazo la nata, el cacao en polvo y el azúcar.

Cuando esté el azúcar disuelto y todo mezclado, apartar el cazo y dejar enfriar en un recipiente lo suficientemente hondo como para montarlo luego. A ser posible dejarlo mínimo 5 horas en el frigorífico.

Montar la trufa con las varillas eléctricas (mejor si es tras haber pasado una noche en el frigorífico).

Introducir la trufa en una manga pastelera y rellenar los cornetos de hojaldre.

C. trufa 2

C. trufa 1

Notas:

Como la versión en crema, también algo muy rapidito de hacer.

Gracias a Luy por las fotos. :)

 

Avatar de Desconocido

Ruta por el Greifensee

Aún estoy muerta de la caminata de ayer, y eso que no fueron muchos kilómetros (me hago vieja!). Lo digo porque como mucho pondré fotitos y el plano de la mini ruta.

El domingo decidimos salir al campo a disfrutar las buenas temperaturas, repostar ese combustible llamado sol (sobre todo yo y mi vitamina D) y respirar aire puro. No voy a hablar de la cantidad de picaduras de mosquitos que tengo esparcidas por el cuerpo y que he descubierto sólo hoy, ni de las erupciones cutáneas a cuenta de pólenes varios… :P

Aunque ayer se celebraba el 25 aniversario de la empresa de transporte cantonal ZVV, y todos los viajes dentro del cantón y en todo medio de transporte, eran gratuitos, nuestros amigos Jose y Escarlata decidieron usar el coche para acercarnos todos al Greifensee. Viendo lo cansada que he acabado, casi que se agradece, porque lo último que me hubiera apetecido era estar apretadita en un tren o un autobús para llegar al sitio.

Esta fue la ruta que hicimos, ida y vuelta.

Ruta Greifensee

Según los datos recogidos por la aplicación My Tracks, fueron unos 7,05 km en total. No está mal, ¿no? De acuerdo, en llano, pero sed buenos conmigo que lo más lejos que suelo caminar es de mi Poang a la cocina o al baño, jajaja.

Por el camino vimos lirios amarillos preciosos. Estuve tentada de recogerlos, pero luego con el calor que empezó a hacer y en el coche se iban a echar a perder…

Greifensee 3

 

Vimos patitos, maizales recién plantados, granjas, iglesias, riachuelos, y una parte del lago Greifensee con barquito de vapor incluído.

Greifensee 1

Greifensee 2

Greifensee 4

Greifensee 5

Greifensee 6

Greifensee 7

Nos hizo muy buen día. Hasta me llegué a quitar la camisa y quedarme en camiseta de tirantes. :) Para eso me había embadurnado bien, bien con mi crema solar de FP 50+. Y en la cara, además de ir protegida con gorra de visera, llevaba las dos capas de titanlux de una crema que me dió la médica y que sirve a aquellas personas con lunares con riesgo de desarrollar melanomas cancerosos (a veces pienso que mi médica es de un «exagerao»…)

Almorzamos en el restaurante del Camping Mauerholz, donde preparan un pollo sazonado hecho a la barbacoa, muy, muy rico.

Y tras esto y un helado… de regreso a casa.

Yo sigo muerta y hoy he tenido clase de flamenco, así que voy a tardar poco en ir a la camita… :)

 

 

Avatar de Desconocido

Ensalada caprese de aguacate y anchoas

Ingredientes:

– Tomatitos cherry

– Perlas de mozzarella (o mozzarelline)

– 1/2 aguacate por persona

– 4 o 5 anchoas por persona

– Aceitunas negras (opcional)

– Aceite de oliva

– Una pizca de pimienta

– Sal

– Vinagre o limón

Preparación:

Lavar los tomatitos cherry y partirlos por la mitad.

Cortar en dos las perlas de mozzarella y añadirlas a la ensaladera juntos a los tomates cherry.

Deshuesar el medio aguacate y hacer cortes transversales en uno y otro sentido, como a rombos. Esto ayudará a poder sacar más fácilmente los trocitos, que también volcaremos en la ensaladera.

Añadir los filetes de anchoa finamente picados y las aceitunas negras si así se desea (son opcionales).

Aderezarlo todo con un toque de pimienta, sal, vinagre (o limón) y aceite. No necesitará mucha sal, porque las anchoas ya tienen.

Ensalada caprese con aguacate

Notas:

No sé cómo se me ocurrió hacer esta ensalada, versión particular de la conocida caprese, añadiendo aguacate, pero lo cierto es que es todo un acierto. :)

Sin duda es una ensalada saciante que, en mi caso, voy a repetir alguna que otra vez en mi planificación de menús. ;)

Avatar de Desconocido

De regreso en Suiza

Por motivos familiares, estuve tres semanas en España, desde abril a mediados de mayo.

Allí he sufrido una pequeña ola de calor, que me ha hecho recordar lo mal que lo paso yo al calor de 30 grados. Pero una cosa es asarte como los pollos, y otra regresar a una Suiza fría, nublada y lluviosa.

Mi cuerpo no ha llevado bien el cambio de ambiente y la vitamina D, me ha dado un tirón de orejas («ahora que empiezo a recuperarme me metes en esta nevera….??«)

El día que regresaba además me tocó correr por el aeropuerto de Barajas como una loca. Yo, que no corro nunca ni detrás de un maletín con dinero…

Al poco de llegar a Cádiz, recibo un email de Iberia diciendo que han cambiado el horario del trayecto de regreso Jerez – Madrid; lo retrasan de las 17.45h a las 18.05h (aterrizando así a las 19:15h en lugar de a las 18:50h). Ni qué decir tiene, que al final no salió a las 18.05h, sino a las 18.10h. (esos minutillos cuentan…)

Mirando los horarios, veo que con este cambio, lo voy a pasar «un poquito apurada» para poder pillar mi conexión Madrid – Zürich (que despegaba teóricamente a las 19:40). Sobre todo porque el primer vuelo aterriza en la T4 y el siguiente sale de la T4S. Aquel que conozca Barajas sabe que de la T4 a la T4 Satélite se tarda un ratito.

Lo que peor me sentó, es que al facturar en Jerez y comentarle al personal de tierra mi situación, lo primero que recibía como respuesta era: «¿Cómo se le ocurre a usted reservar un vuelo con tan poco tiempo de conexión?«.  :O  Y esa fue la respuesta que recibí varias veces, de personal de tierra y personal de vuelo (azafatas) hasta que llegué a Barajas. Ni explicándoles que yo no lo había reservado así, que me lo habían cambiado ellos (Iberia) y que otras veces había hecho ese trayecto con el horario original y no había tenido nunca problemas… Siempre me dejaban caer que la responsabilidad si no llegaba era mía.

Resultó que en el mismo vuelo y conexión iba una señora suiza que estaba, por tanto, en mi misma situación. Así que ninguna de las dos dejamos de preguntar a la azafata en pleno vuelo, si se sabía ya la puerta de embarque. Ahí, dando la lata… :P

Cuando aterrizamos, fuimos de las primeras en salir pitando. Mi compañera de desventuras tenía el fondo suficiente como para haber corrido una maratón, pero para mi fortuna (yo no cuento con esa forma física) no conocía Barajas y no sabía por qué camino tirar. Tampoco hablaba mucho español, así que eso de seguir los carteles como que no… que sí, que vienen en inglés, pero cuando se está en una situación de correr tan apurada, como que no te fijas, jajaja. La pobre señora me iba esperando a cada rato.

Tras correr por todos los pasillos y escaleras mecánicas habidas y por haber, esperar a que nos llegara el «trenecito» que nos pasa de una terminal a la otra, y volver a correr por pasillos y escaleras, llegamos a la puerta de embarque. Yo llevaba media sala de embarque con el pasaporte en la mano, gritando como posesa: «¡¡Esperadnos, esperadnos, que ya estamos aquí!!»

La puerta de embarque estaba vacía. La pantalla de vuelo decía eso de «Boarding closed». Ningún pasajero quedaba ya. Sólo la azafata que estaba hablando por teléfono en línea directa con el avión, confirmando el número de pasajeros (… x adultos y 1 bebé). Mientras sigue hablando por teléfono, nos pide los pasaporte y nos deja entrar. Volvemos a correr como las locas, y mientras oí como la azafata le decía a los del avión que iban a entrar dos pasajeros más.

Por lo pelos.

Fuimos los dos últimos pasajeros en entrar en el avión. Yo sudaba como las locas (recordemos, Madrid, ola de calor, 35 grados) y me faltaba el resuello. Tan mal me debieron ver, que los azafatos de ese vuelo me ofrecieron un vasito de agua, jajaja.

Y despegamos a las 20.15h. Oh, sí. Con retraso. Barajas está de obras y tiene dos pistas inutilizadas, así que está acumulando unos retrasos de escándalo. Tanta carrera, para luego salir tarde.

Claro, con tanta carrerita, yo llegué. Mi maleta, no. Me quedé esperando al llegar a Zürich – Kloten, pero no salió. Así que tremendamente cansada (me dolían las piernas y la zona de costillas), me tuve que chupar la cola ante la oficina de reclamaciones.

Me tomaron los datos, me imprimieron un resguardo y salí de allí. Eran las 22.45h.

Mi maleta llegó directamente a casa, via courier, a eso de las 17h del día siguiente. Intacta y con todo en su sitio. No me fiaba de que la pobre hubiera pasado una noche solita en Barajas, pero al final vino sana y salva, jaja.

Y claro, entre la carrerita, los nervios de que no me viniera la maleta, el frío, la lluvia, la falta de sol y el volver a la rutina semanal (flamenco y hula), pues hasta ahora que casi no me he recuperado….

¿Me habéis echado de menos? ¡Ya estoy aquí! :P

 

Avatar de Desconocido

Vade retro…. ¡Primavera!

¿Qué tendrá la primavera suiza que siempre me sienta tan mal….? :S

Que cuando no me tuerzo un tobillo, me quitan un quiste en la mandíbula o me detectan deficiencia de alguna vitamina…. Ojú!! :_(

Lo de este año es un herpes; en el ojo… toma castaña.

Yo pensando que era una conjuntivitis y resulta que al ir hoy a revisión mi médica me dice que no… que es un herpes. Yo, que nunca he tenido historial de herpes. «Siempre hay, desgraciadamente, una primera vez» me ha dicho mi doctora. Y lo que me ha venido a la cabeza es la cancioncilla de la colonia Chispas (Tú primer herpes…. ¡Chispas!) Jajajaja.

De camino, me ha revelado los resultados de los últimos análisis. Hemos cambiado de letra de abecedario y número en lo que a deficiencia de vitaminas se refiere. Ni rastro de deficiencia de B12. ¡Bien! :) Ahora «sólo» se trata de deficiencia de vitamina D3, la que se sintetiza mediante el sol. Ains, siendo andaluza y en casa de herrero, cuchillo de palo…

Entre estas cosas y alguna otra cosilla más que me ha encontrado, me he venido cargadita de medicinas.

Medicinas

Vamos que tenía el bolso a punto de estallar. Parecía que hubiera atracado una farmacia…

Me hizo gracia cuando me preguntó si me notaba estos últimos días más cansada. Yo me reí y le dije que no más cansada de lo que habitualmente me encuentro. Porque otra cosa no, pero de no haber dormido bien y de estar cansada siempre me quejo, jajaja.

A ver si los achaques pasan pronto que tengo otras cosas importantísimas que hacer y no debería estar trajinando con medicinas (muchos menos con un herpes).

¡Qué mal me sienta la primavera!

 

Avatar de Desconocido

¿Qué comen?

Para el post número 911 de mi blog, un nuevo caso para Mulder y Scully. Los mosquitos en Suiza…. ¿qué comen?

Mosquitos

Abro esta mañana la puerta de mi salón para ventilar y de paso mirar cómo van mis plantas (todas medio secas ya). Y me encuentro con esas dos bestias en el soporte de mi toldo. :O

¿En serio? A mí me enseñaron en el cole que el sufijo -ito es diminutivo. Viendo el tamaño de los mosquitos aquí, de diminutos nada. Deberían cambiarle el nombre… :S

Estos tienen que ser primos hermanos de sangre (nunca mejor dicho) de los mosquitos que había en Japón.

Ni qué decir tiene que, pertrechada con el flica y parapetada detrás de la puerta del balcón, he intoxicado un poquito a estos dos bichos gigantes. Lo justo como para que se vayan volando (los dos pegados uno a otro… eso es amor…) y se muden a otro sitio.

Espero que no vuelvan a pedirme la fianza del alquiler (no se han mudado en el plazo establecido….) :P