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Höllgrotten Baar

Cuando la semana pasada ví que para el finde se aproximaba otra ola de calor, lo primero que se me pasó por la cabeza era meterme debajo de las piedras, cual alacrán. Y eso es lo que Luy, un amigo nuestro y yo hicimos ayer… en concreto, las piedras elegidas para meternos debajo fueran estas del enlace.

Para llegar hasta allí pillamos el tren desde Thalwil a Zug y de allí el autobús de línea 2 (Zug – Menzingen). El precio del billete i/v fue de 11.20 Chf con Halbtax.

Nos bajamos en la parada de Tobelbrücke, y desde ahí iniciamos una caminata corta, de unos 20 – 25 minutos, casi siempre junto al río Lorze. No estuvo mal, salvo por el tramo inicial (momento pánico 1): en cuesta empinada y zig zag. :S  Luy se puso delante mía, para frenarme una posible caída, y yo me agarraba a su mochila para evitar resbalones. Si me hubiera caído, nos hubiéramos ido los dos por unos bonitos terraplenes de varios metros de altura. Pero no fue así… :)

En total, este fue el recorrido que hicimos (aparece el tren hasta Zug, el bus hasta Tobelbrücke, la ruta de senderismo hasta las grutas, el paseo para hacer tiempo hasta el almuerzo y cuando regresamos andando hasta la estación de tren de Baar):

Por el camino hasta las grutas fuimos haciendo fotos de todo lo que nos llamaba la atención…

Zug 1

Zug 2

Zug 3

Zug 4

Zug 5

Llegamos al quiosco que hace las veces de taquilla, compramos las entradas  (12 Chf la entrada de adulto) y nos dispusimos a disfrutar del frescor de unas cuevas que tienen una temperatura constante de unos 10ºC. :)

Del frescor, y del espectáculo que ofrecían esas formaciones para todos los sentidos: las gotas caer, las formaciones imposibles, la maravillosa iluminación con las que las han decorado, etc.

Gruta 2

Gruta 3

Gruta 5

Gruta 6

Gruta 7

Gruta 8

Gruta 9

Gruta 10

Gruta 11

Gruta 12

Gruta 13

Cuando salimos de allí, aún no era la hora del almuerzo, así que caminamos un poco por los alrededores para hacer tiempo. Para almorzar, escogimos el restaurante que está unos cuantos metros más allá de las grutas.

Restaurante

El rösti estaba buenísimo y la Zuger Kirschtorte de postre remató una comida que quita el sentío. :) (sobre todo porque el pastelito en cuestión tenía que hacer dar positivo en cualquier control de alcoholemia :P).

Para bajar esa comida, decidimos ir hasta la estación de tren andando. En lugar de ir hasta Zug, escogimos la ruta a Baar (1 hora desde Höllgrotten). Y volvimos a fotografiar lo que la naturaleza nos ofrecía.

Baar 1

(Momento pánico 2) Nada más salir del restaurante, nos encontramos con este cartelito recordándonos que el verano es la época favorita para la aparición de las temidas garrapatas y sus enfermedades asociadas.

Zecken

Los caracoles que encontrábamos por el camino eran enoooooormes. Con sólo dos o tres hubieran hecho un buen guiso en algunos de los bares de Cádiz donde son tan famosos… xD

Caracol 1

Caracol 2

Y como siempre, el bosque taaaaan verde, tan bonito, tan de aquí… :)

Baar 2

Baar 3

Baar 4

Hasta que llegamos a Baar.

Baar pueblo

Baar pueblo 3

Baar pueblo 2

La verdad es que el día estuvo muy bien. :)

Supongo que Luy tendrá los datos de cuántos kilómetros nos recorrimos. Yo sólo sé lo que me dolían las piernas al meterme en la ducha en casa.

Llegamos destrozados por la palicilla, pero con una sonrisa en los labios, que es lo que importa, ¿verdad? :)

 

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Granita de albaricoque

No pensaba publicar otro post tan pronto, y mucho menos de recetas (a este paso voy a tener que crear un blog de gastronomía :P). Pero con el calor que hace… (y cuando escribo esto son las 23.45h de la noche)…

temperatura nocturna

…he pensado que lo mismo una receta refrescante os puede ayudar a aliviar los rigores estivales. ;)

 

Ingredientes para la granita de albaricoque:

– 450 gr de abaricoques

– 70 gr de azúcar moreno

– 200 ml de agua

– un chorreón de zumo de limón

 

Preparación:

Lavamos bien los albaricoques, porque los usaremos con piel (bueno, eso a gusto… :D). Los deshuesamos y los troceamos.

En una cacerola o cazo hondo, ponemos a calentar el agua, el azúcar moreno y los albaricoques troceados. Vamos removiendo, hasta que el azúcar se disuelva y la fruta se ablande. Apartamos y dejamos enfríar.

Una vez que enfríe, añadimos el chorro de zumo de limón y batimos con batidora.

Es el turno de meter la mezcla en un recipiente apto para congelación. Allí deberá estar tapado de 2 a 3 horas.

Una vez pasado ese tiempo, se saca del congelador y, con la ayuda de un tenedor, se rompen los cristales que se hayan formado en las paredes del recipiente. Se remueven esos cristales hacia el centro. Se tapa y se vuelve a congelar durante 45 minutos – 1 hora.

Se debe repetir este proceso de sacar – remover – congelar, varias veces, hasta que el puré de fruta haya cristalizado.

Granita de albaricoque

Granita albaricoque

Notas:

El proceso, como véis, es muy parecido al que publiqué cuando hice la granita de fresa el verano pasado.

La foto es un poco cutrecilla, pero es que a estas horas, con este calor mi cabeza, mi cuerpo y mi cámara no da para más, jajaja. Prometo actualizar el post con una foto más apetecible de la granita de albaricoque más adelante.

Actualización: pongo la foto prometida al final de la receta… ;) Junto la granita, una galleta de chocolate blanco y arándanos (petición especial de Zuriquesa) y una trufa de aguacate y chocolate negro sacada de esta receta de Detoxinista.

A disfrutar! :)

 

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Jase mussho caló!

Ya lo cantaba Kiko Veneno…

El verano que el Böögg vaticinaba como chungo, ha llegado.Y si no os lo creéis, fijáos en lo que marca la sensación térmica en mi terraza, a la sombra, ayer.

Temperatura

No sé si el jodío muñeco jugaba a ser sarcástico, o es que a partir de la semana que viene empezará el verano mierdoso del año pasado (temperaturas de unos 14 grados y lluvia).

Yo por si acaso no me quejo. Que ya que tengo fuera la ropa veraniega no quiero tener que cambiarla de nuevo en el armario… jajaja.

¿Qué hacéis vosotros cuando sufrís esta «caló»? Yo… yo hago limpieza general. :P

Limpieza

Cortinas incluidas. Ya me vale (me lo digo tó yo solita, jaja). Al menos las he puesto a secar en la terraza y las he recogido en un plin. Ahí, una fotito de los forros de las cortinas del dormitorio.

Cortinas 2

Aunque luego me ha tocado plancharlas a vapor, para terminar de rematar la sauna en mi casa. xD

Al colocarlas, descubro que, por supuesto, pasa lo que me pasa siempre….

Cortinas

Calidad Ikea, ya se sabe… :P

Y no conforme con eso, hoy en un arrebato de Cooking Friday, me dispongo a hornear galletas. Lo que yo te diga….

Jase caló!!!

 

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He perdido mi colada

Con los días de calor que nos vienen por delante, hoy he decidido que sería buena idea lavar mis cortinas. Si las tiendo discretamente en la terraza, se van a secar en un plis plas.

Creo que hacía tiempo que no las metía en la lavadora, y hoy me he decantado por dejar de escaquearme de esa labor tan tediosa y afrontar el toro por los cuernos, es decir, sacar las cortinas de los rieles y quitarles los ganchitos. :P

Lo que no he calculado bien, nunca mejor dicho, es la cantidad de detergente. La primera vez en mi vida que me pasa. :S Entre que he usado la cantidad habitual de detergente y que las cortinas son finitas…. he perdido mi colada ahí dentro…

Colada

Casi siempre he lavado las cortinas con otra ropa, y claro, ésta última suele «pesar» más, en el sentido de tener más cuerpo, así que no tuve problemas ninguno. Pero no he calculado que los visillos del dormitorio, los del cuarto de costura y los del despacho de Luy, son sólo eso… visillos. Así que pesar, pesan poco… :S

Cruzaremos los dedos para no estropear la lavadora con tanto jabón. Joooooo……

 

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Resumen de la semana

Llevo unos días callada, pero no me he ido. Simplemente, disfruto relajadamente de las simples cosas que la vida me ofrece.

Empecé la semana, con un curso-taller intensivo de un día de Hula. Basado en una coreografía preciosa, dedicada a la diosa hawaiana del viento La’a maomao.

Hula 2

Hula

Esta semana hemos tenido un tormentón bestial, ha provocado bastantes daños en algunas zonas del país, incluso, desgraciadamente, cobrándose la vida de algunas personas.

Semana 0

Y aún así, hemos disfrutado de unos días de calor y sol impresionantes. Yo aproveché para bajar el toldo y salir a la terraza a leer. Una cosa es recuperarme de la vitamina D de manera natural y otra muy distinta estar dispuesta a tostarme la piel tan lechosa blanca que tengo. ;)

Semana 1

He avanzado en el libro que me tiene ocupada en estos momentos, «La reina descalza» de Ildefonso Falcones. Todos lo que lo han leído me dicen que ahora, en el capítulo en el que estoy, empieza lo bueno… y en mi opinión a la pobre protagonista ya le ha pasado de todo… estoy a ver qué es lo siguiente.. jaja. La verdad es que me está gustando mucho. :)

Semana 2

Hablando de actividades en la terraza, también hemos provechado, Luy y yo, para ejercer unos de nuestros entretenimientos favoritos: los juegos de mesa.

Semana 3

Esta edición especial del juego «Ticket to ride» (Zug um Zug en alemán), es una versión para dos o tres jugadores máximo y los recorridos se desarrollan, como habéis adivinado por la foto, en Suiza.

Este juego nos trae muchos recuerdos. :) Siempre nos gustaron los juegos de mesa, pero este es el que nos descubrieron nuestros amigos Bea y Fredi cuando vivíamos en Dublín. Muchos recuerdos alrededor de ese tablero con rutas y trenes de colores, y aunque en la edición Suiza hay algunos cambios en las reglas de juego, nos hemos acordado muchísimo de ellos jugando al sol de nuestra terraza aquí. ;)

También he cocinado un poquito, para enriquecer nuestro desayuno del fin de semana. En esta ocasión unas sencillas galletas «huellas de pulgar» rellenas de una mermelada casera de albaricoque, que hice hace algunos días también.

Galletas (foto cortesía de Luy)

Y para finalizar la semana, o para comenzar una nueva, hemos paseado por Thalwil descubriendo nuevos rincones de los que hablaré en otra ocasión.

Este es, a grosso modo, lo que he estado haciendo estos días.

Con esto y un bizcocho….

Bis bald

;)

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Bandeja en decoupage

Desde que viera este post en el blog de mi amiga Silvia, ya le tenía ganas a probar yo esa técnica. A mí manera, eso sí… ¿para qué probar con cosas pequeñas, cuando se puede empezar una técnica que no se conoce en un proyecto grande? xD

La bandeja de madera que me regalara Luy el año pasado por mi cumple, estaba pidiendo a gritos que usaran esa técnica sobre ella. :)

Lo primero fue lijarla. Un poco tedioso, sobre todo cuando se es alérgico al polvo y la bandeja que usas como conejillo de indias tiene cojera y quieres corregirla en la medida de lo posible.

Luego, la pinté de blanco en varias capas, dejando secar bien entre cada una de ellas. Me llevó una semana más o menos. Es lo que menos me gustó. Sobre todo porque las patas de la bandeja me dieron más de un quebradero de cabeza.

Bandeja 1

El borde que hacía de marco de la bandeja, lo pinté en rojo y luego lo decapé, para darle un aspecto de envejecido.

bandejaborderojo

Y pasé a recortar los motivos del papel elegido.

En mi caso, no he usado servilletas, sino uno especial para decoupage muy fino que venden en tiendas de manualidades.

Hacía tiempo que no me ponía, tijeras en mano, a «jugar a los recortables». Mi dedo tenía la marca del ojo de las tijeras y se quedó dormido de dicha marca hacia arriba, jajaja. Pero bueno, al final se termina despertando (aunque pase un par de días…. :P)

Bandeja 3 Recortes

Una vez recortados y colocados en el sitio deseado, pegué con cola los motivos. Me quedaron algunas burbujitas de aire, pero me da igual. Así es más mía… (quien no se consuela es porque no quiere) :P

Resultado final

Como es una cosa que se va a usar para llevar y traer bebidas y comidas, decidí barnizarla (en mate) y darle así un extra de protección. Y este es el resultado final.

Bandeja 1

Bandeja 2

Ahora a ver dónde la guardo, porque me he dado cuenta de que no tengo sitio en la cocina, ni en el mueble del salón… :S

 

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Ruta por el Greifensee

Aún estoy muerta de la caminata de ayer, y eso que no fueron muchos kilómetros (me hago vieja!). Lo digo porque como mucho pondré fotitos y el plano de la mini ruta.

El domingo decidimos salir al campo a disfrutar las buenas temperaturas, repostar ese combustible llamado sol (sobre todo yo y mi vitamina D) y respirar aire puro. No voy a hablar de la cantidad de picaduras de mosquitos que tengo esparcidas por el cuerpo y que he descubierto sólo hoy, ni de las erupciones cutáneas a cuenta de pólenes varios… :P

Aunque ayer se celebraba el 25 aniversario de la empresa de transporte cantonal ZVV, y todos los viajes dentro del cantón y en todo medio de transporte, eran gratuitos, nuestros amigos Jose y Escarlata decidieron usar el coche para acercarnos todos al Greifensee. Viendo lo cansada que he acabado, casi que se agradece, porque lo último que me hubiera apetecido era estar apretadita en un tren o un autobús para llegar al sitio.

Esta fue la ruta que hicimos, ida y vuelta.

Ruta Greifensee

Según los datos recogidos por la aplicación My Tracks, fueron unos 7,05 km en total. No está mal, ¿no? De acuerdo, en llano, pero sed buenos conmigo que lo más lejos que suelo caminar es de mi Poang a la cocina o al baño, jajaja.

Por el camino vimos lirios amarillos preciosos. Estuve tentada de recogerlos, pero luego con el calor que empezó a hacer y en el coche se iban a echar a perder…

Greifensee 3

 

Vimos patitos, maizales recién plantados, granjas, iglesias, riachuelos, y una parte del lago Greifensee con barquito de vapor incluído.

Greifensee 1

Greifensee 2

Greifensee 4

Greifensee 5

Greifensee 6

Greifensee 7

Nos hizo muy buen día. Hasta me llegué a quitar la camisa y quedarme en camiseta de tirantes. :) Para eso me había embadurnado bien, bien con mi crema solar de FP 50+. Y en la cara, además de ir protegida con gorra de visera, llevaba las dos capas de titanlux de una crema que me dió la médica y que sirve a aquellas personas con lunares con riesgo de desarrollar melanomas cancerosos (a veces pienso que mi médica es de un «exagerao»…)

Almorzamos en el restaurante del Camping Mauerholz, donde preparan un pollo sazonado hecho a la barbacoa, muy, muy rico.

Y tras esto y un helado… de regreso a casa.

Yo sigo muerta y hoy he tenido clase de flamenco, así que voy a tardar poco en ir a la camita… :)