No tengo nada que decir ahora. Estoy vacía. Lloro a ratos, me río a ratos… Le echo de menos todo el tiempo… y lo único que se me cruza por la cabeza la mayoría de las veces es «por qué no fui antes?».
No llegué a tiempo para darte los besos que te guardaba… El último fue en Enero, si me lo hubieran dicho…
El día que fui a despedirme, en el avión ví una luna enorme.. o ella me miró a mí. Y recordé la canción de Tiziano Ferro, esa que decía: «… vorrei donare il tuo sorriso alla luna perché di notte chi la guarda possa pensare a te…» Dime, era acaso tu sonrisa la que me guiaba el camino desde la luna esa noche de regreso a casa?.
No sé que decir… lo siento
«Mecida en el mar vuelve
clara y tranquila
a iluminar tu recuerdo.
Esa luna que un día
brilló en los ojos,
que dieron luz a los míos.
Tu despedida fue
decir adiós con un hondo silencio…fue
dejar tu aroma escrito sobre el viento.
Se fueron esos días tan hermosos
que despertaron mis ojos
presos de la noche oscura,
dejaron su cariño y su ternura
como una llama encendida
esperando el nuevo día.»
(Mónica Molina.Tu despedida. 1999)
Voy a tardar aún rato en volver…









