Avatar de Desconocido

Haciendo amigos con Starsky

Mi hermana mayor veí­a esa serie de Starsky y Hutch, aunque yo nunca sabré distinguir quién era el rubio y quién el moreno.

Lo cierto es que la noche del pasado miércoles ví­ a uno de ellos…. jejeje. bueno, en realidad no sé por qué me rio, porque el tipo vino a despertarnos a Luy y a mí­ a las 12:30 de la mañana. :S

Luy me llamó diciendo que habí­a alguien llamando a la puerta, y claro yo, que por una vez a esas horas, dormí­a apacible y profundamente (cosa rara en mí­), pues me desperté.

Alabrir la puerta, el tipo se presentó como Gardaí­ (que pronunciado se dice Gardí­… y digo yo, porque le meten entonces la a, para fastidiar a los extranjeros que no saben pronunciar gaélico??). A lo que iba, el tipo nos dijo que era Gardaí­ (policí­a) y que mantuviésemos las calma…. cosa que no me hace sentir esa efecto, precisamente. Nos aconsejó que nos pusiéramos ropa calentita, pues la noche estaba frí­a y que bajásemos sin más dilación al «green» (la zona verde a estilo de jardí­n que tenemos en nuestro edificio).

Según nos dijo «Starsky», estaban buscando un paquete sospechoso… :S Y tení­a que ser algo importante porque cuando terminaron de llamar uno a uno a las puertas de los vecinos, hicieron saltar las alarmas antincendios para asegurarse de que salí­amos del edificio.

Total, que una vez abajo, nos encontramos con varios vecinos más (que bonito esto de confraternizar con los vecinos a esas horas de la madrugada…). Vecinos casi tan despistados como nosotros… alguno que otro bajó con su portátil, otro con los papeles de la oficina (que digo yo que serí­an algo así­ como confidenciales, porque los abrazaba de una manera compulsiva), los que más en pijama (con el frí­o que pelaba) y un valiente que bajó con sudadera de chándal y con una toalla enrollada a la cintura: este seguro lo pillaron en la ducha….. pero muchacho, que vas a bajar a la calle, ponte algo más adecuado hombre….. en fin….

El caso es que la noche estaba frí­a, muuuuy frí­a… sobre todo porque eran ya casi la 1:20 a.m., hací­a un vientecillo de los que corren por estos lares, y una humedad espantosa… y porque como en la cama no se está en ningún sitio a esas horas, oiga…. Al menos hubo suerte y no llovió. :)

Cuando dieron la 1:30, vimos que un camión grande se acercaba a la zona… el nombre del camión no nos hací­a predecir que nuestra estancia allí­ en la calle, serí­a corta: brigada de explosivos…. sí­ señor… estos se habí­an enterado de que Luy vive en la zona y no querí­an correr riesgos como en Madrid o en Londres (sí­, estuvo en ambos…).

Al cabo de unos minutos, llegó el camión de bomberos… estos sí­ que no se enteraban de nada. Se ve que como habí­an escuchado la alarma antincendios, pues habian decidido aparecer, supongo que también porque alguien les avisarí­a que de la Garda ya estaba allí­, y claro, eso es que no era una falsa alarma… (que si no no iban a aparecer tan «rápido»).

Quisieron entrar con el camión por la puerta de descarga de mercancí­as, así­ que nos preguntaron que si alguno de los allí­ presentes tení­amos la llave (Dónde está la llave, matarile, rile…). Como nadie la tení­a, decidieron que lo mejor era entrar varios a inspeccionar el edificio para saber dónde estaba el fuego (a todo esto el camión de la brigada de explosivos fuera (con su peazo cartelón en el lateral, donde los bomberos habí­a aparcado su camión…). No debieron encontrar nada, porque al cabo de unos minutos bajaron llamandose los unos a los otros por el Walkie: «has hablado con la Garda?? parece ser que esto no es para nosotros….» Hay que ser lumbreras….

En fí­n, que por fí­n a las 2 de la mañana dieron la via verde a regresar a nuestras casas… yo me tuve que dar una ducha caliente y tomarme un Colacao calentito, porque me habí­a quedado helada (el frí­o me duró luego todo el dí­a en el cuerpo). Y entre los nervios de la situación y el jaleo abajo en la calle (el camión aún tardó en irse) pues no me pude quedar dormida hasta eso de las 3 de la mañana… :(.

Cuendo me fui a meter en la cama, hice un poco el cotilla por el balcón y vi elrobot que usan los artificieros para explotar los «paquetes sospechosos»… es igual que Wall-e!! XD

Avatar de Desconocido

Juguemos a las diferencias

El otro dí­a, dando una vuelta con Luy y Pablo por San Stephen Green, pasamos junto a la estatua de mi querido amigo Oscar.

A mí me encanta sobre todo la perspectiva desde las dos estatuas pequeñitas que tiene justo enfrente, principalmente la de la mujer embarazada (mi guía de Lonely Planet dice que representa a su madre embarazada de él, en otros sitios dicen que es Constance Lloyd, su esposa).

Precisamente porque me gusta esa perspectiva, le hice una foto, y entonces me dije… uhm… hay algo raro en esta foto; tendré que buscar la anterior.

Dicho y hecho.

Abajo las dos fotos. Espacio temporal: menos de 1 año entre una y otra.

¿Cuál es la diferencia?

————————————————————–

Avatar de Desconocido

La Boa

Ni que decir tiene que la boda de Bea y Txema (la Boa), ha sido una pasada de bonita y de divertida. :)

Se echó de menos a varias personitas, aso sí­. Lo bien que se lo hubieran pasado con el momento friki de la celebración…

tetris-tarta.jpg

tetrisdetalle.jpg

O con el momento escanciador de sidra de miguev, o con el momento malote de Rafa y Marí­a…

Es la primera boda a la que asisto en que los novios (ella y él) tienen que esperar al testigo, y mi primera boda en catalán (se entendí­a muy bien a la teniente alcalde!!).

Yo me veí­a ya en el cuartelillo cuando a miguev se le olvidaron las bolsas del material fotográfico dentro de la sala del Ayto., cuando todos estábamos ya fuera, y la propia teniente alcalde preguntó que si eso era de alguno de nosotros. Eso llega a pasar en un aeropuerto y estamos listos…. :S

nosotros.jpg

En fin, que fue un placer. La gente maravillosa, el sitio precioso, el tiempo no pudo ser mejor (bueno si, menos calor… :P).

Gracias chicos! Nos lo pasamos muy bien!!

Enhorabuena por vuestro matrimonio y muchí­simas felicidades!!

Avatar de Desconocido

Contradicciones

Hoy me he ido de compras. Cosas que tiene la vida…

Tengo varias bodas en ciernes: una inminente en semana y media; otra en Julio, a la que todaví­a no sabemos si iremos o no; y hoy nos han dicho que posiblemente tengamos que asistir a otra más. Serí­a la cuarta este año. Ahí­ es na.

En fin, en realidad me he ido de compras más que nada por no repetir en la boda de Bea y Txema, modelo de la de mi primo (si, ya sé que aun tengo que subir fotos de ese evento…).

El caso es que llevo de compras, en lo que a mentalmente de se refiere, varios dí­as. Y es que como me gusta eso del tengo que en lugar de voy.

Lo que me ha llamado la atención hoy es que no he dudado un momento en comprarme unos auriculares para mi Mp3, cuando llevo dando vueltas a si me compro una falda, un top, ambas cosas o un vestido, varios dí­as.

La cosa tiene aún más trasfondo si tenemos en cuenta que los dichosos cascos han costado nada más y nada menos que 65 euros y no, no soy una derrochona, es que simplemente tengo cierta maní­a de no aceptar los cambios, y estos son muy parecidos a los que rompí­ el jueves pasado (en realidad son el mismo modelo, sólo cambia un pequeño detallito en la clavija).

Y eso es lo que me hace gracia. Que teniendo en cuenta lo que me cuesta comprar un vestido, sea capaz de comprarme unos auriculares, así­ sin más.

Me preocupa. XDD

Avatar de Desconocido

De vueltas con la corbata

El otro dí­aTxema nos contó cómo su empresa habí­a decidido «rebajar» la polí­tica de vestimenta en su trabajo.

Yo, afortunadamente, no he sabido nunca lo que es tener que ir de tiros largos para ir a trabajar… pasé de la universidad a trabajar en un uniforme que exigí­a el uso del vaquero… y ahora que trabajo en una empresa alejada del sector alimenticio (un trabajo de verdad como dice mi madre), pues la verdad es que tampoco me exigen ir de etiqueta; tengo la suerte de ir como quiera cada dí­a, y eso que me consta que Accenture en España no tiene esa fama… cosas de ser BPO. ;)

En fí­n, todo esto vení­a porque eso del código de vestimenta en plan «business casual» es muy extendido aquí­… sobre todo los viernes, cuando la mayorí­a de las empresas hacen la vista gorda, premitiéndo a sus empleados dejar la corbata en sus casas. :)

Empecé a leerme un libro hace un mes más o menos (libro que he dejado aparcado momentáneamente), titulado «The paradox of choice: why more is less«. (Barry Schwartz)

A mí­, que cada decisión por minúscula que sea, se me hace un mundo, me parece una lectura superinteresante. No pocas veces me veo reflejada en cada uno de los ejemplos que pone el autor para tratar de explicar porque la gran variedad de opciones de las que disfrutamos ahora no hacen sino, para´dojicamente, complicarnos más la vida ( y ya de paso estresarnos hasta puntos insospechados).

Curioso lo que dice el autor del business casual day en el trabajo:

«Even how we drees for work has taken on a new element of choice, and with it, new anxieties. The practice of having a «dress down day» or a «casual day», which began to emerge a decade or so ago, was intended to make life easier for employees, to enable them to save money and feel more relaxed at the office.

The effect, however, was just the reverse . In addition to the normal workplace wardrobe, employees had to create a «workplace casual» wardrobe. It couldn´t really be the sweats and T-shirts you wore around the house on the weekends. It had to be a selection of clothing that you sustained a certain image: relaxed, but also meticulous and serious.

All of a sudden, the range of wardrobe possibilities was expanded, and a decision-making problem emerged. It was no longer a question of the blue suit or the brown one, the red tie or the yellow one. The question now was: What is casual? A New Yorker piece about this phenomenon identified at least six different kinds of casual: active causal, rugged casual, sporty casual, dressy casual, smart casual and business casual.

As writer John Seabrook put it, «This may the most depressing thing about the casual movement: no clothing is casual anymore.» So, we got the freedom to make an individual choice about how to dress on a given day, but for many, that choice entailed more complications than it was worth.»

Avatar de Desconocido

Hemos perdido el norte…

Eso es lo que de vez en cuando se le escucha decir a Emilio Calatayud en un ví­deo que me enviaron hace unos dí­as.

Quién es este señor? Emilio Calatayud es un juez de menores de Granada conocido (sobre todo en Andalucí­a) por sentencias ejemplares. Algunos ejemplos los podéis encontrar en esta entrevista publicada en el magazine XL Semanal, en agosto del año pasado.

El Juez que me salvó la vida

Las afirmaciones de este señor caen por su propio peso. Se puede decir mas alto…. más claro no.

Y si no, ved el ví­deo, pinchando aquí­: (de verdad, no tiene desperdicio…)

V Tertulia Educativa 2006

http://mediateca.educa.madrid.org/reproductor/pub/flvplayer.swf

Mucho nos preocupa la (de)formación de nuestros jóvenes… no será que nosotros también tenemos que tomar nuestra parte de responsabilidad y dejar de cargarla en los hombros de los demás?

PD: Dedicados a todos los que son padres en estos tiempos que corren…