Sin B de burro…

… o más bien sin B …12.

De nuevo este año me ha vuelto a salir en los análisis la deficiencia de vitamina B12. :_(

A estas alturas del año me he pasado 1 mes a dos pinchazos semanales y 3 meses a pinchazos mensuales. Y aún me quedan…

Duelen y mucho. No exagero. Apenas puedo salir de la consulta caminando con orgullo de persona; la gran mayoría de las veces salgo cojeando y con la carita descompuesta, la lagrimilla a punto de salir y el rubor en las mejillas al comprobar que la gente me mira como si estuviera loca. :_(

Cuando llego a casa no sé si es mejor estar de pie, sentada o tumbada boca abajo. Noto el líquido aún concentrado en mis cachas y unas punzadas enormes.

Y aún así, hay quien me dice que soy una exagerada, que “no tiene que ser pa tanto…“.

Normalmente pido que me pinchen a primera hora de la mañana, porque así el dolor va pasando un poco a lo largo del día. Las primeras veces, que me pincharon después de la hora del almuerzo, no pude pegar ojo en toda la noche de puritito dolor y de la de vueltas que daba por no saber cómo colocarme.

Lo peor de todo es que no hay razón aparente para esta deficiencia. Mi doctora sigue emperrada en que coma carne (roja, se entiende). Empiezo a pensar que tiene familia ganadera. Me dice que la que como yo (pollo, pavo y cerdo) no sirve.

Pero la cara se le descompuso cuando supo que en mi vida habíamos comido carne roja en mi casa, que no es algo que mi madre cocinara habitualmente y que nunca antes me detectaron esa deficiencia. Ni cuando estuve en Londres, ni en Irlanda, ni las primeras veces que fui al médico aquí en Suiza.

Así que para investigar un poco más, me mandó a un especialista en endoscopias dentro del mismo Thalwil. Una clínica muy moderna, donde hasta tuve la suerte de que el doctor me hablara en español, con la tranquilidad que da eso para expresar algunos términos médicos, porque sus orígenes (su madre, en concreto), era peruana. La endoscopia fue a mi regreso de Cádiz, allá a principios de Julio.

Me durmieron a base de un sedante inyectado en vena (otro pinchazo…jo….), el cual tardó menos en hacer efecto, que lo que duró la búsqueda previa de la vena para coger la vía por parte de la enfermera. Bonito moratón tenía apenas a las horas siguientes…

Moraton

De hecho, aún tengo la señal del pinchazo en mi brazo casi tres meses después como si fuera un lunar.

Se sospechaba que pudiera tener una enfermedad en la que el el estómago se vuelve autoinmune a la vitamina B12, con lo cual no la absorbe. Me dijeron el nombre pero la verdad, no lo recuerdo. El caso es que si los resultados confirmaban que yo la sufría, pues (y en palabras textuales del especialista), “básicamente, necesitarás pincharte la B12 de por vida”. Yuju! (mode Sarcasmo OFF)

Pero ni las más de 15 muestras de biopsia que me tomaron (que me dejaron el estómago más raspao que a un gotelé recién lijado), ni la observación mediante la endoscopia vió nada significativo. Es decir, no tengo nada que indique que sufro esa enfermedad (ains, suspiro de alivio) ni que tampoco explique por qué de vez en cuando tengo deficiencia de vitamina B12.

El misterio (de Mulder y Scully) aún continúa….

Mientras yo sigo con los pinchazos y con mis lagrimillas sueltas tras ellos. Contando los días en que mi culo cuerpo deje de ser un colador y que esa parte de mi cuerpo no se la enseñe a ni una enfermera más.

 

Macetas 2016 (I): la peonía

¿Os acordáis de cuando publiqué esto y esto otro?. Tal vez no….  :P

Hace tiempo desde esas dos entradas, y ahora que caigo nunca llegué a poner en qué resultó el experimentos jardineril. :P

Mejor tarde que nunca, os lo enseño ahora, al menos lo único que se dignó a salir: los jacintos y los crocus.

jacintos

Crocus

En septiembre de 2015 no llegué a tiempo de plantar nada, así que tuve que esperar hasta marzo de 2016, para intentar meter vida latente en mi jardinera y mis tiestos.

Una incursión al Bau+Hobby local, hizo que me agenciara con peonías, gladiolos y semillas varias.

Semillas y bulbos

No sé por qué tenía la impresión de que las peonías eran bulbos como los tulipanes, lirios, narcisos, etc. Me extrañó mucho ver que en realidad son tubérculos, más que bulbos, jajaja.

Peonia 10 de Marzo

Ahí está mi peonía, plantadita en un tiesto, a 10 de Marzo que fue cuando las compré.

Peonia 10 de Marzo - plantada

Como no tenía mucha esperanza de si saldría o no, sólo me atreví a plantar una, así que me quedan otras dos. Lo mismo me lío la manta a la cabeza y experimento plantándolas antes de los fríos de otoño (que he leído que también se puede)…. :P

En realidad, la peonía es de las que menos ha creció o al menos ahora parece haberse estabilizado. Aquí tenéis la evolución con fechas y fotos.

El 20 de Marzo

Peonia 20 de Marzo

El 11 de Abril

Peonia 11 de abril

El 19 de Abril

Peonia 19 de abril

El 7 de Mayo

Peonia 7 de mayo

El 26 de Mayo

Peonia 26 de mayo

El 29 de Mayo

Peonia 29 Mayo

No tenía muchas esperanzas de que diera flores este año. Puede que ni el año que viene. :/

Según el papelito con las guías de cuidados, puede tardar unos tres años en florecer, o al menos eso he entendido yo. Y he leído en algún sitio de internet, que ahora no recuerdo, que al estar plantada en marzo, el crecimiento es más lento y que tardan más en dar flores. De ahí que intente plantar de nuevo los tubérculos que me quedan (al menos uno) en otoño.

Sólo espero que resista el invierno. ;)

Pone en la bolsa en la que la compré que es “winterhart” o, lo que es lo mismo, resistente a los rigores del invierno. Pero yo nunca sé si se puede dejar así sin más en la terraza o hay que darle una serie de cuidados de protección que a mí se me escapan… Me daría pena perderla en invierno, la verdad. :S

Por hoy está bien de aburriros con mis plantas. :) Otro día, más.

Actualizado:

Tanto tiempo en el tintero este post, es lo que pasa… que la peonía se cansó de esperar a ser protagonista de un post en el blog. O eso quiero pensar…

Al final, como mientras yo estuve en Cádiz en junio, aquí en Suiza llovió tanto, pues se hinchó de agua. Luego llegué yo y la seguí regando.

Un día la ví un poco apagada y con las hojas curvadas…

Peonia agua

Eso fue el 10 de julio. Luego se ha ido poniendo peor…. pobre :(

Peonia seca

Buscando por internet, resulta que estaba ya que no podía de agua. Lo curioso del caso es que los síntomas de la falta de agua y de la demasía de agua, son idénticos a simple vista (trastorno de color, hojas rizadas, tierra seca en la superficie, etc). Claro, eso no ayuda, porque se suele pensar que está falta de riego y se sigue echando más leña al fuego (o más agua al tiesto, que para este caso es lo mismo).

Total, suspendí el riego y quité la mata que parecía estar peor. Ahora, la otra mata que queda tiene las hojas amarillas y el tallito negro.

Peonia chunga

Pero lo mismo hay esperanza, porque he visto aparecer por la tierra esto…

Peonia esperanza

Sólo el tiempo dirá si vuelve a salir la peonía o si tengo que volver al vivero a por otra para plantar la próxima vez.

 

El porqué de mi silencio

Sé que dije que volvería pronto por el blog, pero no ha sido así.

Sé que dejé a medio terminar la crónica de nuestra escapada de aniversario a Barcelona y Andorra, pero dejar en el tintero las últimas entradas tuvo una muy buena justificación.

Estuve un mes en Cádiz, de finales de mayo a finales de junio. Y no… no pisé la playa, ni casi pude disfrutar de sol y las comidas de mi madre. Bueno… a mi madre si la ví, claro. Pero fue aquí…

Hospital

Para quien no lo sepa o no se haya percatado del cartelito en la fachada, eso es el Hospital Puerta del Mar (Cádiz).

Mis hermanas me avisaron que mi madre estaba hospitalizada y pendiente de operación debido a una perforación intestinal, así que tuvimos que salir pitando en el primer vuelo de la mañana al día siguiente. Se me revolvieron muchas cosas esa noche. Muchos malos recuerdos y sensaciones vinieron de golpe y porrazo.

Tren aeropuerto

Yo pasé una mala noche, a qué negarlo, aunque supongo que no peor que mi propia madre o mis hermanas. Me metí en la cama a la 1 a.m preparando maleta, cancelando mis propias citas médicas (ya hablaré en otro post) y ultimando todo. Para cuando el despertador sonó a las 4 a.m. yo estaba en cama, pero con los ojos aún como platos.

Y no es para menos. Mi madre nunca estuvo en un hospital, salvo de cuidadora de alguien. Nunca tuvo nada, gracias a Dios, que la hiciera ser ingresada. Cuando realmente ha pasado por trances en los que ha tenido que ir, ha sido por huesos rotos… y eso, discutiendo con ella para que fuera, porque a terca para pisar el hospital no la gana nadie. Así que, cuando mis hermanas me dijeron que ella misma había pedido que la llevaran, mi susto fue morrocotudo (el suyo y de mis hermanas también, claro).

De la primera intervención salió bastante bien, tanto como para pensar que en pocos días nos la devolverían a casa, de lo recuperada que estaba. Pero la cosa se complicó 4 días más tarde cuando tuvo que ser intervenida de nuevo (y en esa segunda intervención, le hicieron la oferta de un 2×1). Algo que pudo haber sido evitado totalmente, si en la primera hubieran mirado bien y hubieran hecho su trabajo con diligencia. Al menos los cirujanos de la segunda (y tercera, recuerden… 2×1) intervención, demostraron ser más profesionales y tener más pericia.

Claro, esa recuperación fue más lenta; al fin y al cabo fueron 3 operaciones en menos de 5 días. Tardó como unos 16 días en salir del hospital. Y luego tuvo que continuar con su tratamiento de curas a domicilio.

Cuidados

Ahora, dos meses más tarde, está muy recuperada y bastante bien. :)

Pero fue unas semanas intensas y duras para todos. De no dormir, de no comer, de no descansar. A mí me quedaron ya olvidadas las fuerzas que cogí en el Spa de Caldea (Andorra), ese del que aún no he podido escribir.

He estado bastante agotada desde entonces, incluso estando ya de regreso en Suiza. Sin ganas de mucho, la verdad. Me da la impresión de no haber disfrutado este año del verano. Ahora que parece acabarse por estas tierras, es una pena ver que le he dejado escapar. Pero creo que esta vez está más que justificado.

En el camino al hospital cada mañana, veía este dibujito pintado en la puerta de una caja de cuadro eléctrico. Y al menos eso me hacía sonreír…

Great Team

A pesar de todo, tengo que estar contenta porque todo parece haber salido bien. :)

Espero poder terminar esa crónica pronto y seguir contandoos más cosas.

 

Pensamiento Breve 111

No penséis que el viaje a Barcelona acabó, así no más… :P

Los dos últimos post fueron programados. Aún tengo que actualizar el blog un poquito y seguir escribiendo cómo fue el resto del viaje a Barcelona y Andorra. Pero tuve que viajar de urgencia a España y, a pesar de haber venido hace más de dos semanas, aún no he vuelto a coger el pulso al blog.

¡Espero que me perdonéis!. Os dejo con un par de recetitas sencillas y veraniegas hasta que vuelva de nuevo por aquí.

 

Pensamiento Breve 109

Schssss, schssss, que viene, que viene…
Ay no…. no viene. El resfriado de Abril no viene…. ¡está aquí ya! :S  ¿Quién me lo habrá pegado tan generosamente….? :P

Me voy a hacer toda una experta. A este paso me dan el premio y el título honorífico en resfriados. :(  Ya suena a coña…

Pues eso, que lo mismo estoy “missing” algunos días mientras me recupero y sólo le doy a publicar a algunos artículos en la recámara (recetas, cómo no…).

Vamos por el tercero (y tonterías varias)…

Tercer mes de 2016 y ya vamos por el tercer resfriado del año. Estoy que me salgo… :S

Este viene con denominación de origen desde Münich. Cortesía de la visita por motivos laborales que hizo Luy a la ciudad la semana pasada. Si ya se sabe que dos que viven bajo mismo techo, comparten todo… y Luy ha sido más que generoso en compartir sus virus conmigo. :P

Así que de momento me entretengo como puedo delante del ordenador, aunque, ante el desolador panorama que se nos ha presentado esta semana en Europa (el resto del mundo tampoco anda muy allá que digamos), mejor hacer otras cosas…

Otras cosas como crochetear…

Uniendo cuadritos

No sé si recordáis este post, por cierto que sigo esperando que averigüéis el número de cuadritos. :P

Por fín me he decidido a unirlos… yupi! :) A ver cúanto tardo en terminarla.

Y mientras crocheteo, me pongo las series tontas que me bajo para ver en momento, en que sólo quiero ruido de fondo. Básicamente, series del tipo “Aguila Roja” o “El secreto de Puente Viejo”. Sí, ya sé qué me váis a decir. En realidad la pongo sólo para crochetear, y no la sigo fielmente. Más de la mitad me la pierdo por estar concentrada en echar la aguja por el punto correcto y no equivocarme en las pasadas, jajaja.

El caso es que ayer, en una de éstas, levanté la cabeza de mis cuadritos y me topé con la siguiente escena: Secreto de Puente Viejo, confitera que guarda milhojas en unas cajas…

milhojas

¿Habéis visto el tamaño de esas milhojas de merengue? ¡Mon dieu! :O  Pero, pero, pero…. ¿lo habéis visto bien?

Desde entonces sólo sueño con hincarle el diente a una de esas milhojas…  Voy apañada porque aquí no he visto nada de ese tamaño. :_(  Y sí, los “cremeschnitte” que venden en Migros o Coop son parecidos… pero ya sabéis que no es igual… :P Y no, ni se me ocurre pensar en aventurarme a cocinarlos yo, no me dan mis malas dotes reposteras… Me voy a tener que conformar con las torrijas. Aunque para torrija grande, la de tener que cocinarlas (y comerlas) con mi catarro en ciernes… :(

Antes de resfriarme nos dió tiempo a hacer una excursión a la antigua ciudad romana de Augusta Raurica, aquí cerquita de Basel. Pero eso ya os lo cuento otro día, que me he extendido bastante en este post. xD

Me voy a soñar con las milhojas…. ejem… a hacer otras cosas útiles, como buscar en qué cadena de la tele suiza me van a poner “Ben Hur”, esta Pascua…. :P