Sr. WordPress, sigo respirando

Pues parece que me he quedado con la cara de aliño (de zanahorias), desde mayo.

No voy a poner excusas porque, sinceramente, no creo que nadie me lea ni me haya echado de menos en el blog. Si fuera así, alguien me habría comentado algo o me habría escrito un email para mostrarme su preocupación o darme un toque de atención…. descastados! :P

Si escribo esto es para que el Sr. WordPress no me tire de las orejas como a mi querido Pablo.

Este año ha sido casi calcado al año pasado, con la salvedad, para nuestra desgracia, de no haber tenido vacaciones propiamente dichas. Este año no pudimos ir a ningún sitio por nuestro aniversario, por la sencilla razón de estar esperando el aviso del hospital para una nueva operación de mi madre.

De nuevo cuatro semanas en Cádiz sin apenas disfrutar, regresando tan cansados a Suiza que hemos casi dejado escapar el verano con la sensación de no habernos enterado de nada.

Como mucho, si he de recordar alguna excursión este año, es un fin de semana que pasamos de improviso en el Ticino. Por una vez, no nos llovió. :)

Allá por mayo (casi cuando se publicaba mi post de zanahorias aliñadas) nos escapamos un fin de semana a Locarno y disfrutamos de la visita al Val Verzasca. Un punto en el mapa al que llevaba deseando ir desde que hace 7 años nos mudáramos a Suiza.

No sé si por la alegría de tener unos días juntos y de excursión, o por el subidón de saber que iba a ver por fín esas maravillosas aguas turquesas, el caso es que el mismo día de llegar a Locarno me lié la manta a la cabeza y cuando Luy me dijo de subir en telesférico al monte Cardada, le dije que sí. Me estaba arrepintiendo a los 0.3 segundos tras cerrarse las puertas de la cabina. Aquello iba demasiado suelto para mi gusto y mi vértigo…. llegué arriba con piernas temblonas y un estómago revuelto.

Pero bueno… las vistas tampoco estuvieron mal del todo.

 

Y es curioso, que casi cuando esperas que algo ocurra, se desespera uno en el camino, porque no pasa nada. Y cuando se planea hacer algo (y afortunadamente se hace), es cuando los planetas se alinean y se deciden a actuar.

Tras la esperada llamada del hospital, el fin de semana siguiente a nuestro pequeño respiro de fin de semana, ponía rumbo a Cádiz para ayudar durante la convalecencia y recuperación post-operatoria de mi madre.

Como dije, a la vuelta estábamos tan agotados que casi ni me dió tiempo a disfrutar del verano. Como mucho, darle algo de vida a mi terraza con unas minipetunias y una mano de barniz a sillas y mesa de exterior.

Lo único que recuerdo haber hecho, digno de ser mencionado, era otra escapada por mi cumpleaños para hacer el Glacier Express, en sentido inverso, desde Zermatt a St. Moritz. Por cierto, precioso. :)

Llegó septiembre y decidí que, al menos, había que aprovechar las temperaturas más agradables (algo más llevaderas) del otoño, para hacernos el Tour de Aargau.

Luy ha escrito un poco sobre dicho Tour. No me voy a repetir. Lo único, deciros que es muy recomendable, sobre todo aprovechar hasta finales de octubre para visitar algunos castillos del cantón de Aargau.

El Castillo de Hallwyl, del tipo “Wasserschloss” (enclavado en mitad del agua) y magníficamente cuidado. No os sorprendáis si os digo que me enamoré de este castillo.

El de Habsburgo, un poco decepcionante. :/

Sobre todo porque es el origen de la poderosa dinastía de los Austrias, monarcas que rigieron los destinas de buena parte de Europa (Alemania, Austria y España entre otros) y cuya reseña en el castillo se reduce a un mero cartel en alemán con una explicación concisa. La versión en inglés del texto tenía una letra hiperreducida muy difícil de leer para los mega-miopes como yo. Es lo que tiene que del castillo sólo quede en pie una torre, el 90% de ella ocupada por un restaurante (y que si no tienes reserva no puedes visitar)….

El Castillo de Lenzburg, otro bellezón digno de ser visitado, paseado y descubierto. Cuidado con el dragón!

Otra cosa que sí recuerdo de este otoño 2017: El Zürich Film Festival, y la Gala Premier (con asistencia del director) de Breath

No os digo más que impresiona la elegancia que destila Simon Baker y la sencillez que desprendió en las palabras previas a la Premier de su película en Suiza.

La película, la recomiendo totalmente. El libro en el que se basa, del mismo nombre, también. De verdad, si tenéis la oportunidad de leer el libro o ver la peli, no lo dejéis escapar.

Y así, poco a poco, hemos ido entrando en el invierno… pero ya os he aburrido bastante por hoy.

 

Un pensamiento en “Sr. WordPress, sigo respirando

  1. Eyyyyyyy!!! Que alegría volver a leerte!! Y si, unos descastaos que somos, no tenemos perdón. En mi defensa diré que el Sr WordPress no te ha abroncado porque está muy ocupado leyéndome la cartilla jejejeje

    Se te echaba de menos, yo ya soy un caso perdido con el blog pero tú todavía estás a tiempo de salvarte 😉 Muchos besos y gracias por este magnífico 🎁 de navidad

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