Uhm…
George Michael cantará en Viena para los médicos que le salvaron la vida
¿Y si estudio medicina de aquí a Septiembre 2012Â y me voy a trabajar a ese hospital? ;)
Uhm…
George Michael cantará en Viena para los médicos que le salvaron la vida
¿Y si estudio medicina de aquí a Septiembre 2012Â y me voy a trabajar a ese hospital? ;)
Hoy lunes era el último día de mi curso B1 (mañana empiezo el nuevo nivel, B2).
Junto con mis compañeros de clase, decidimos hacer un «Apéro» y traer algo de comida el último día.
Como estamos en Semana Santa (en España) pues en principio pensé en hacer torrijas, pero la falta de tiempo me lo ha impedido. Mi opción ha sido la empanada de queso, jamón york y dátiles de la que ya pusiera la receta hace tiempo.
Los demás ha traído cosas típicas de sus países. Desde tortilla de patata, bollería variada totalmente casera (napolitanas de chocolate, brownie, etc), hasta un exótico Pad Thai de nuestro compi tailandés Pon o raíz de loto confitada en dulce de nuestra compi china Lin Xao…

La verdad es que el Pad Thai estaba buenísimo, y eso que no me gusta nada, nada pero que nada el coriander (cilantro) ni los brotes de soja crudos.
Y la raíz de loto tenía un colorido muy vistoso y aparente (creo que por la preparación que hizo Lin Xao), y el sabor era muy delicado y dulce, pero sin resultar empalagoso. La textura era como de patata o nabo, super bueno!

Como en toda reunión culinaria que se precie, ha sobrado comida, que hemos repartido entre nosotros.
Empezamos la clase a las 9.30h y han sido 2.5 horas comiendo, hasta que hemos salido de allí. Con deciros que aún no he almorzado porque no tengo hambre ninguna… jajaja.
¡Ains, pero que rico que estaba todo! : )_
Nota: para los que quieran saber más de la raíz de loto, os dejo este enlace que he encontrado
Raíz de Loto (by Gastronomía & Cía)
Hoy pasó algo curioso en el Salón du Chocolat. En el primer stand al que me acerqué, me confundieron, al hablar en alemán, con una francesa (según me dijeron por mi dulce acento francés) y empezaron a hablarme en ese idioma.
Oh, Dios… ¿qué estaré haciendo mal? :S
Para endulzarme el amargor del fin de semana, hemos visitado hoy el Salon du Chocolat.
Tradicionalmente se celebra en Paris, pero este año también ha habido una exhibición de fin de semana en Zürich. No podía ser menos, Suiza es tierra de chocolate por excelencia.
Ha habido desde exposiciones con la historia del cacao y conferencias…

… demostraciones de su uso en la cocina…

… exposición de vestidos y sombreros hechos de chocolate…


… exhibición de huevos de chocolate…






… esculturas…



y, por supuesto, muchas colas en algunos de los stands donde daban a probar el preciado manjar.
Tiendas como Sprüngli, Läderach, Camille Bloch, Maison Cailler, Müller Chocolatier, etc (por nombrar sólo algunos).
Luy y yo hemos hecho algunas compritas: a saber, un vinito blanco dulce muy rico para tomar con el chocolate en el stand de Mas Amiel y unos minipralinés de mango y naranja de la Konditorei Voland (lo sé, nada que ver con el chocolate, pero es que a mí me empalaga demasiado el cacao… :P).
Dice Luy en su post que tengo el don de la ubuicuidad.
Creo más bien que el de la omnipresencia. Porque a la hora en que pasó esto, yo estaba junto a él de compras en un centro comercial de Zürich. Ains, para una vez que me voy de compritas…
Luy lo ha dejado entrever, así que no doy más explicaciones. Sólo desahogarme un poquito, porque esta noche no he dormido demasiado bien.
La cosa es que ayer, en mitad de las compras, me preguntó: ¿Qué me has mandado? Y yo turulata sin saber qué quería decir, porque evidentemente no tenía medios suficientes para enviar email alguno desde la calle (recordad que soy Nokia Vintage’s girl forever)

No le dí más importancia, hasta que me volvió a enseñar otro que le había llegado… ejem. :S
Ahí me descompuse, porque al ver algunas de las direcciones a las que se le habían enviado el email, resultó que no todas ellas están en mi lista de contactos. :S Me pongo a pensarlo y me pongo malita, porque eso significa muchas cosas….
A quienes les hayan llegado los correos de spam desde mi dirección de email, decirles que lo siento muchísimo… :( Espero que os haya llegado tb mi disculpa.
Joroba, al menos me hubiera gustado disfrutar de Japón en vivo y en directo!!
PD: ojalá lo fuera, pero estó no es una broma del April’s fool day (en todo caso, yo he sido la tonta) :(
Cuando, en las recetas que vienen en el cartón de la masa de hojaldre, entiendo mejor la receta en alemán que en italiano…
…. ¿significa algo?
Un post de recetitas, que hacía tiempo que no escribía ninguna :). La fuente de la receta la podéis encontrar aquí.
Ingredientes: (para 1 persona)
– 1 coliflor pequeña
– 4 cucharadas de aceite
– 1 cucharada rasa de curry (en mi caso curry suave)
– 1 diente de ajo
– 1 pizca de sal
Preparación:
Lavar, limpiar y dividir la coliflor en trocitos.
Yo cocí la coliflor en la vaporera, así que el tiempo de preparación del plato se ha reducido bastante, debido a la cocción previa al vapor.
Una vez la coliflor está hecha (depende de si uno la quiere más o menos durita), se coloca en una fuente de horno y se echa una pizca de sal.
En un bol mezclamos bien las cucharadas de aceite, la de curry y el diente de ajo bien picadito. Se agrega a la coliflor, revolviendola para que se impregne bien por todos lados.
Calentar al horno durante 15 minutos a 180 grados.
Tadá!

Como buena ratoncita que soy, le rallé un poco de queso parmesano por encima al servírmela, y no veáis que rica estaba!
Claramente, la coliflor que usé era pequeña, porque eso que véis en el plato era lo que quedó al quitarle las hojas y el tronquito. Si queréis hacer el plato para más personas, o bien usáis una coliflor más grande, o bien compráis tantas coliflores pequeñas como comensales vayáis a ser.
Otra cosa que cambié, es la cantidad de aceite. No soy apasionada de las salsas aceitosas, así que reduje el número de cucharadas de aceite que venía en la receta original. Teniendo en cuenta el tamaño de mi coliflor, ¡creo acerté plenamente! :)
Aprovechando que este fin de semana abrían la temporada en el Chinagarten en Zí¼rich, y que por consiguiente era gratis, fuimos a pasar allí la tarde.
La pena fue que nos llovió a eso de las 17h, justo cuando entramos en él, pero no duró mucho y estuvimos resguardado entre sus construcciones.







Visto en el OlympiaPark de Mí¼nchen…







Dedicado a Jorge Gutiérrez…



Y especialmente dedicado a mi amiga Ana… ;)

El fin de semana pasado nos fuimos en tren desde Zí¼rich hasta Mí¼nchen, en Alemania. Total de viaje de ida, unas 4h30 min que se nos hizo muy amenas gracias a ponernos al día viendo House. ;)
Allí, en Mí¼nchen, nos reuniríamos con unos amigos de Madrid, que por motivos de trabajo, llevaban allí toda la semana. Como en Madrid se celebraba también el puente de San José, pues también se unieron al grupo la novia de uno de ellos y otro amigo más. En total éramos seis personas dispuestos a disfrutar juntos del fin de semana en Alemania.
Mi impresión de Mí¼nchen es que es una ciudad grande y llana.
Me he acostumbrado a Zí¼rich, que me parece manejable y a base de cuestas. Las avenidas de Mí¼nchen se me hacen interminables y las aceras son enormes.

Una pega es que el carril bici, que lo tienen porque usan muchísimo las bicicletas, no estaba señalizado convenientemente; es decir, no era de otro color, sino del mismo color gris que la acera y al final terminábamos entorpeciendo el paso de «bicicletistas» con la consiguiente bronca por su parte.
Uff, y si de broncas va la cosa, nos ganamos, injustamente, al menos dos que yo recuerde. :(
La primera el sábado, directamente a mí, por esta foto.

Me saltó el flash (lo tenía en módo automático) sin que me diera cuenta (no recordé que lo tenía configurado así) y el chico de la derecha de la foto (izquierda de nuestro amigo) se molestó bastante, lo suficiente como para gritar a pleno pulmón… «Are you stupid? No flash!!». Claramente me quedé a cuadros, por su reacción sin venir a cuento y porque, joroba, una no espera que le griten de esa manera en la hora del desayuno… :S.
La segunda bronca el domingo, a todo nuestro grupo. í‰ramos 6 desayunando en la cafetería (la misma del sábado) y a nuestro lado había una señora de unos 60 años, como poco, hablando por teléfono mientras miraba su correo. Pues a la buena señora le molestó el volumen de nuestra conversación y nos mandó callar, porque ella estaba hablando y le molestábamos. Vamos a ver, pues no se vaya a una cafetería y, si es por motivos de curro, no vaya a trabajar un domingo por la mañana!! Por favor!!! :X
A parte de eso, la ciudad tiene sus cosas bonitas… y viniendo de Suiza, además es barata. ;) Las cervezas son enormes (yo bebí siempre «sin alcohol») y los Biergarten proliferan como setas. Además la gente iba ese fin de semana en el traje típico bávaro; los Lederhosen para hombres y el Dirndl para las chicas.
Me hizo gracia ver que tenían una réplica exacta de la Giulietta que hay en Verona (ambas ciudades están hermanadas). Salvo que a ésta se le deja flores y no vi a nadie que le tocara la teta… XD.


Como podéis comprobar por las fotos nos hizo un fin de semana magnífico (yo estuve incluso en mangas cortas), salvo por la tarde del sábado que se nubló un poquito, y el domingo hacia las 18h, que empezó a llover, pero no nos importó porque a esa hora estábamos ya sentados en el tren de regreso a Zí¼rich ;)
Y ahora, las fotitos…!
















