Mis marcianitos del baño han desaparecido momentáneamente, pero la resistencia continúa.

Tengo la casa medio invadida de marcianitos. Primero fue nuestra habitación, y ahora….

… la cocina! Y éste, quiere que lo alimenten… uhm…
Mis marcianitos del baño han desaparecido momentáneamente, pero la resistencia continúa.

Tengo la casa medio invadida de marcianitos. Primero fue nuestra habitación, y ahora….

… la cocina! Y éste, quiere que lo alimenten… uhm…
A punto de terminar lo que estoy haciendo con esto ;)

¡Y no me está quedando nada mal! :)
Próximamente, fotos… ;)
Como este fin de semana está siendo largo (mañana es también festivo aquí), tanto Luy como yo hemos aprovechado para actualizar un poquito os blogs.
El de Luy ha cambiado por completo el formato. En el mío, haciendo honor a su dueña, los cambios han sido muy poquitos, los suficientes como adaptar las fotos de cabecera a la ciudad en la que vivo.
No sé si alguno se acordará del primer diseño del blog, con esa foto de cabecera de la Playa de La Caleta en Cádiz, que me pasó mi amiga Lola del coro. Luego, unos años más tarde, ya en Dublín, comencé a usar este diseño llamado Photo Frame.
Me gusta este diseño porque es como mi cuaderno de viajes.:)
La foto de la izquierda siempre es de Cádiz, la ciudad que dejé atrás, hace ya casi 7 años. La de la derecha es la ciudad en la que vivo actualmente, Zürich. Esa que véis ahí es la Grossmünster, una de las señas de identidad del casco histórico, con sus dos torres mirando el río Limmat.
Hasta este mismo fín de semana, ese lugar de la cabecera lo ocupaba mi rincón favorito de Dublín. La escultura de Oscar Wilde en Merrion Square, visto desde la perspectiva de la pequeña escultura en bronce de una mujer embarazada.
Y en el centro, las fotos se suceden cada vez que se entra en el blog. Son fotos de cosas que me gustan, que me hacen sonreír, ciudades donde he estado de excursión o que he visitado con amigos, etc. Son mis vivencias y mis recuerdos. :)
Llevo ya bastante tiempo con este diseño del blog, y siempre pienso en cambiarlo, pero en realidad me da pena. Y la verdad, que después del esfuerzo de mi webmaster ;) durante este fin de semana, por ponerlo a mi gusto, creo que tardaré en cambiar. Bueno, por los esfuerzos, y porque no me merece la pena verlo tan agobiado ni cabreado con el photoshop… XD
Ah! Y ya vuelve a funcionar el KostraCal! Que se tiró muuuucho tiempo sin indicar las fechas libres :)
Pues sí, hoy ha empezado a nevar, de nuevo.
En una semana hemos pasado de esto….

… a esto…

En la foto no se aprecia bien, porque el cerezo había perdido ya todas su flores. Pero en esta otra se vislumbra la intensidad con la que está nevando.

Ingredientes:
– Pan para torrijas (en su defecto, pan brioche)
– 1/2 L. leche
– 3 cucharadas soperas de azúcar
– 2 palitos de canela en rama
– cáscara de limón
– canela molida
– miel
– vino dulce, cognac o equivalente
– huevo (para el rebozado)
Preparación:
En un cazo grande, calentar la leche junto con la canela en rama, la cáscara de limón y el azúcar. Cuando rompa a hervir, apartar del fuego y dejar templar.

Ir pasando el pan por la leche templada, con cuidado de que no se esponje demasiado. Si es así, escurrir el pan, aplastándolo un poco sobre el borde del cazo con la ayuda de una espumadera, el sobrente de leche.
Pasar el pan por huevo y freír en abundante aceite caliente.
Retirar de la sartén y colocar en un plato o fuente con papel de cocina, para que absorba el sobrante de aceite.

En un cazo, echar miel en cantidad suficiente para el número de torrijas a hacer y añadir un chorrito de vino dulce, o de cognac, o del licor elegido. Esperar a que con el calor se mezcle todo bien.
Pasar el pan por la melaza y apartar en una fuente. Espolvorear por encima con la canela molida.

Nota: Obviamente, en Zürich no hay pan de torrijas, así que me las he apañado con pan de brioche, que he cortado siguiendo las guías que traía.

Como salían rebanadas muy grandes, las corté por la mitad.
– El nombre viene de la persona que me dió la receta: mi amiga Carmen (de mi coro parroquial). Me dió la receta cuando me fuí a Italia, para que no echara de menos las cositas buenas que tiene mi tierra… :)
EDITADO: he quitado como ingrediente la harina, que creo que no le hacía falta. ;)
Sé que algunos pensarán que soy maniática, pero de las cosas que me ponen más nerviosas es una casa desordenada; eso me impide concentrarme. Y en la cocina de casa hemos tenido el cajón de los cubiertos desordenados por mucho tiempo.
El cajón no tenía organizador de cubiertos, y al llegar metimos los nuestros como pudimos, envueltos aún en el papel de embalar. No hemos encontrado un organizador que se adecúe al tamaño del cajón, pero Ikea (cómo no…) nos ha dado la solución. ;) Todo hay que decir, que Luy la ha tenido que ajustar aún un poco a las dimensiones de nuestro cajón.
Pero ahí está…

… todo organizadito y en su sitio… :)
Ains, qué a gustito me quedo cuando miro mi cajón. La misma sensación que cuando se mete uno en la cama recién duchado, con pijamita limpio y sábanas recién puestas…. :)
Ingredientes: (2 personas)
– 4 Endivias
– Gambas cocidas y peladas
– Salsa cocktail (o rosa)
– Huevas de salmón (opcional)
– 1 lata de Atún
– 1 cebolleta
– aceite
– vinagre
– sal
Preparación: (punto en común)
Lavar las endivias, quitarle algunas hojitas exteriores para asegurarse que no amargan, quitarles el tallo y cortarlas por la mitad. Colocarlas en el plato y echarles una pizca de sal.
Variante 1: Gambas y salsa cocktail
Cortar finamente las gambas ya cocidas y esparcirlas sobre las endivias. Rociar con la salsa cocktail y con algunas huevas (opcional)

Variante 2: Atún
Picar la cebolleta y echarla en un cuenco. Posteriormente, añadir al cuenco aceite y vinagre y mezclar bien la vinagreta.
Echar el atún encima de las endivias, y aderezar con la vinagreta.

Nota: yo como no tenía salsa cockteil, me la he fabricado yo misma. Ketchup y mayonesa bien mezcladas hacen maravillas! :)
La RAE acepta la palabra endivia y la palabra endibia como equivalentes. A mí me gusta más con v, así que así la he escrito. ;)
… encuentro un producto español de los de toda la vida… :)

Ains, que gran invento la exportación de los tetrabrick. XD
Definición fotográfica de naturaleza muerta en mi propio salón:

Uhm, creo que va siendo hora de cambiarlas.
Hay rutinas asociadas al inicio de curso.
Para algunos es comprar cuadernos nuevos, lápices de colores, ceras Plastidecor, etc.

Para mí, en particular, el curso empezaba siempre forrando los libros usando la cinta adhesiva y esos rollos de plástico con ese olor tan intenso que te embriagaba, por no decir que te emborrachaba. :D Nunca me gustaron los forros auto-pegables, me quitaban la diversión.
Y eso es lo que hice ayer: empezar mi curso nuevo de alemán evocando, con el olor del forro, esos días de principios de Septiembre, cuando me sentaba toda la tarde con mis hermanas a forrar los libros del cole… :)
