Con la llegada de enero y del nuevo año siempre surgen los propósitos. ¿Los míos? Bueno, me conformo con los típicos, no voy a darle demasiado trabajo a las células grises nada más empezar el 2013, jaja.
Hay quien hace la lista en plan puntos a seguir, hay quien hace todo un proyecto de vida y cambios (Carol, tu 80+ me ha llegado al alma, jaja). Pero lo cierto es que para eso, primero tenemos que sentarnos y analizar las causas de por qué hemos fallado el año anterior. Es algo así como tener presente el pasado, para que no se vuelva a repetir.
Mi 2012, la verdad es que fue intenso y bonito.
Entre mis propósitos conseguidos, comer más sano. Con ello tenía la esperanza de perder algunos kilitos de más (estoy teniendo mucha moral XD) que Irlanda me había dejado de lastre. Y si bien es cierto que hasta Julio lo logré (hurra!), también es cierto que las vacaciones de verano (3kg en 15 días) y los meses posteriores, hicieron que todo pareciera un sueño (sube, baja, sube, sube :S) En Navidades más de lo mismo.
Lo curioso es que, salvo en los periodos vacacionales, no he dejado de comer sano:
1) En mi frigorífico se agolpan siempre la lechuga, la col, los tomates, la coliflor, berenjenas, calabacines, etc.
2) No soy de comer empanados ni frituras (por no decir que en casa no frío nada), ni potajes (salvo las lentejas, el cuchareo no es que me disloque), ni embutidos o chacinas.
3) Arroces y/o pastas (incluidas las pizzas) los hago, máximo, una vez cada dos semanas, pero como dos rebanadas de pan integral con semillas para desayunar, como mi aporte al grupo de los cereales.
4) Le he pillado cierta manía al huevo, por el daño que me ha hecho en dos ocasiones ya (las dos únicas veces que hice empanados, precisamente), así que lo limito bastante (se podría decir que lo he erradicado).
5) En cuanto a carnes y pescados, me gustan las carnes de pollo, pavo y cerdo;Â y en lo que respecta al pescado, ese que aquí no me atrevo a mirar, lo he aprendido a suplir a base de palitos de cangrejo, gambas y atún en lata (tengo pendiente aprender a hacer mejillones y almejas, que a veces están de oferta).
6) Contrariamente a lo que pueda parecer (las gaditanas tenemos fama de tener un diente para lo azucarado), me limito bastante los dulces y chucherías varias (a pesar de vivir aquí, no soy para nada del tipo «chocolate girl» :P).
7) Eso sí, el queso lo consumo bastante, ahí sí que soy un ratoncito :D; pero así suplo el hecho de que no me gusta la leche entera y la tomo siempre desnatada (leche aguada, como dice Luy, jaja). Sobre todo tomo queso en forma de mozarella, ricotta o rulo de cabra, aunque no le hago ascos ni al más oloroso…. :P
Entonces, ¿qué falla?. Veamos la pirámide de alimentación (una de tantas que rulan por internet).

Pues a simple vista, lo único que no tomo es fruta (punto en lo que a lo mejor debería mejorar), ni bebo suficiente cantidad de agua (en verano tomaba más, sobre todo cuando tenía las clases de alemán en la calurosa academia) ni hago ejercicio. La gimnasia de los lunes, aunque a mí me cuesta y sudo mucho, no es demasiado dificililla y encima es lo único que hago durante los 7 días que tiene la semana.
Así que supongo que algunas de las cosas en las que tengo que trabajar este año, es reorganizar mejor la ingesta de comidas (incluyendo fruta quizá a media mañana y como merienda), beber más agua y/o líquidos (darle uso a mi tetera y mi botella Sigg sería una buena medida motivadora :P) y hacer más deporte. Â No es moco de pavo, pero tampoco algo descabellado que no se pueda conseguir, ¿no?
PD 1: Si habéis llegado hasta aquí, os merecéis un premio, XDD
PD2: Incluyo a las cosas para lograr en este año, irme a la cama a una hora decente (las 22.30 estaría bien), porque vaya par de días trasnochadores que llevo, jajaja