Hace tiempo que no pongo en el blog ninguna de las excursiones que hemos hecho; más que nada por dos motivos: no me gusta poner la reseña de las excursiones sin poner fotos, y segundo, aún no sé cómo poner fotos en el blog usando IPhoto… y sí, ya sé que alguno me dirá que tengo el experto en casa, pero ni tiene tiempo, ni cuando lo tiene yo ganas… XD (En casa de herrero…)
Así que, después de cargar las fotos en el ordenador viejo (el matraca, como yo lo llamo), me he decidido a escribir sobre alguna de las excursiones que hemos hecho.
Hoy toca: Malahide
Como todo ser viviente español que habita estas lindes, aquí en Irlanda la distancia es mejor medirla en tiempo, así que Malahide es un pueblito situado a apenas 30 minutos en tren desde la estación Connolly de Dublín.
Ese día, sábado, creo recordar, fuimos unos cuantos del grupo de las quedadas de Spaniards: Enri, Miguel, Txema, Bea y nosotros dos (Luy y Ociore, por si no os acordáis). Teníamos la intención de visitar el castillo, pero nuestro gozo en un pozo, estaba cerrado por la organización de una serie de conciertos que se celebraban justo el día en que fuimos. Moraleja: antes de ir a Malahide a visitar el castillo, mirar su página web, y comprobar si está abierto al público.
Lo peor de todo es que nos dimos cuenta, cuando ya habíamos dado la vuelta al pueblo entero. Literal… porque el pueblo no me pareció a mí más grande que todo el perímetro de tierra que rodeaba el castillo… XD. Encima yo llevaba tenis blancos, y había llovido (cuándo no!) la noche anterior, así que dando la vuelta, tenía cierta tendendcia a pisar fango y embarrarme… cuando no resbalarme. :S
La parte que visitamos de Malahide no era feota. Había barquitos, y muelle (no vi pescaderías, con lo obsesionada que estoy con ellas últimamante….). Había algo parecido a la playa, con gente que por supuesto no tenían los arrestos para bañarse. Eso sí, había un puesto de vigilancia de playa, con una bandera roja que indicaba, obviamente, el peligro de adentrarse en aguas tan revueltas (no me parecían profundas, pero el clima no invitaba a darse el chapuzón). Imagino que en esta parte de Irlanda, ser vigilante de la playa debe ser de lo más monótono… aquí quería ver yo a Mitch Buchannan y su panda de vigilantas playboy… todo el día a la bartola, bebiendo cerveza negra y echando tripa… XDD
Se me va la pinza. :S. Bueno, que me desvío. Ahí os dejo un par de fotitos de Malahide (lo que vimos). Si queréis más buscadlas en la galería de fotos. :)

