Nuestro espíritu viajero nos llevó, a Luy, Ana y a mí, este fin de semana de escapada a Dublín (Irlanda).
Se nos hizo un poco raro volver a manejar Euros (€), y lo cierto es que nos pasamos todo el tiempo diciendo «pounds» , cuando queríamos decir euros…
Volamos un viernes por la tarde-noche y regresamos ayer (más bien de noche). Una vez allí, lo primero que hicimos tras dejar las cosas en el albergue, fue salir a disfrutar del «ambientillo» dublinés, dícese, bares, pubs y demás lugares alcholicos… jejeje. Por supuesto, la mejor zona es esa de Temple. ;).
Al día siguiente, fuimos a varios museos. A mí me gustó especialmente el Museo Arqueológico, y en la Pinacoteca (National Gallery) descubrí varios cuadros interesantes, algunos de Murillo, Goya, Picasso, Vermeer y Sorolla. De allí, pasamos por el parque donde está la estatua de Oscar Wilde…

Durante la visita guiada al Castillo, descubrimos que las excavaciones llevadas a cabo para descubrir la parte más antigua (la medieval) del mismo, se realizaron debido a las inundaciones que sufrieron en el año 1986 en varias de las oficinas que se encuentran albergadas allí ahora. (El Castillo de Dublín, se utiliza como edificio gubernamental, por lo visto). Tienen un cuadro del Duque de Grey (Earl of Grey), británico famoso entre nosotros, por haber sido el que dió nombre a un tipo de té (Earl Grey Tea).

Hablando de británicos, la guía hizo dos o tres comentarios que no dejaban en buen lugar a sus vecinos de la Gran Bretaña, por lo que tuvimos la sonrisilla en la boca la mayoría del tiempo que duró la visita: nosotros tres entendíamos perfectamente por qué los irlandeses no tienen en alta estima a los ingleses. ;)
Nuestra ruta continuó, una vez finalizada la visita al Castillo, hacia una de las catedrales que tiene la ciudad: Christ Church Cathedral.

Entre las cosas curiosas de este lugar, destacar las momias de un gato y una rata. Dice el cartel que «presumiblemente persiguiendo uno a otro, quedaron atrapados en los tubos del órgano sobre el año 1860 (en adelante) y se momificaron».


En nuestro regreso al albergue, tras haber visitado la otra Catedral, la de San Patrick…, termendamente cansados, sufriendo el viento de la ciudad, casi sin sentirnos los pies, no pudimos resistir la tentación de hacernos una foto con el monumento a Molly Malone, y sus melones…. digo, mejillones… XD
