A veces me gustaría no ser como soy. Significaría que podría dormir tranquilamente esta noche.
Soy de las de «a lo hecho pecho», pero… ¡qué mal lo paso hasta que evalúo el día al finalizarlo y veo que ya puedo respirar tranquila!
Luy no para de decirme, que todo va a salir bien, sea cual sea el resultado; pero yo estoy intranquila por el examen de mañana.
Como una niña que estuviera aún en el colegio….
(PD: no recuerdo haber tenido esta sensación en Selectividad, y me jugaba mucho más que ahora. Me estaré haciendo vieja, supongo…)