Pues el miércoles precisamente (día de mi cumpleaños), fue el último día de verano aquí. O eso parece a la luz de lo mucho que llovió ayer y que sigue lloviendo hoy.
Además las temperaturas han bajado considerablemente, como unos 12 grados con respecto días anteriores.

Y la previsión para el fin de semana no mejora nada.

Yo llevo desde el miércoles en casa y ya no sé qué hacer….
He cosido todo lo cosible, he leído, he navegado por internet, he cocinado, he ordenado mi casa, he visto la tele, y cuando Luy ha venido del trabajo, hemos jugado a todos los juegos de mesa nuevos a los que podíamos jugar a 2.
La lluvia es buena, no me quejo, pero cuando ni siquiera te da un respiro para bajar un momento a la calle, aunque sea a la vuelta de la esquina, al supermercado o a bajar la basura, por poner un ejemplo, la lluvia es un coñazo… Me recuerda demasiado a Dublín.
Sé que no puede llover eternamente, pero qué duro se hace a veces….


