Cuando, en las recetas que vienen en el cartón de la masa de hojaldre, entiendo mejor la receta en alemán que en italiano…
…. ¿significa algo?
Cuando, en las recetas que vienen en el cartón de la masa de hojaldre, entiendo mejor la receta en alemán que en italiano…
…. ¿significa algo?
Un post de recetitas, que hacía tiempo que no escribía ninguna :). La fuente de la receta la podéis encontrar aquí.
Ingredientes: (para 1 persona)
– 1 coliflor pequeña
– 4 cucharadas de aceite
– 1 cucharada rasa de curry (en mi caso curry suave)
– 1 diente de ajo
– 1 pizca de sal
Preparación:
Lavar, limpiar y dividir la coliflor en trocitos.
Yo cocí la coliflor en la vaporera, así que el tiempo de preparación del plato se ha reducido bastante, debido a la cocción previa al vapor.
Una vez la coliflor está hecha (depende de si uno la quiere más o menos durita), se coloca en una fuente de horno y se echa una pizca de sal.
En un bol mezclamos bien las cucharadas de aceite, la de curry y el diente de ajo bien picadito. Se agrega a la coliflor, revolviendola para que se impregne bien por todos lados.
Calentar al horno durante 15 minutos a 180 grados.
Tadá!

Como buena ratoncita que soy, le rallé un poco de queso parmesano por encima al servírmela, y no veáis que rica estaba!
Claramente, la coliflor que usé era pequeña, porque eso que véis en el plato era lo que quedó al quitarle las hojas y el tronquito. Si queréis hacer el plato para más personas, o bien usáis una coliflor más grande, o bien compráis tantas coliflores pequeñas como comensales vayáis a ser.
Otra cosa que cambié, es la cantidad de aceite. No soy apasionada de las salsas aceitosas, así que reduje el número de cucharadas de aceite que venía en la receta original. Teniendo en cuenta el tamaño de mi coliflor, ¡creo acerté plenamente! :)
Aprovechando que este fin de semana abrían la temporada en el Chinagarten en Zí¼rich, y que por consiguiente era gratis, fuimos a pasar allí la tarde.
La pena fue que nos llovió a eso de las 17h, justo cuando entramos en él, pero no duró mucho y estuvimos resguardado entre sus construcciones.







Visto en el OlympiaPark de Mí¼nchen…







Dedicado a Jorge Gutiérrez…



Y especialmente dedicado a mi amiga Ana… ;)

El fin de semana pasado nos fuimos en tren desde Zí¼rich hasta Mí¼nchen, en Alemania. Total de viaje de ida, unas 4h30 min que se nos hizo muy amenas gracias a ponernos al día viendo House. ;)
Allí, en Mí¼nchen, nos reuniríamos con unos amigos de Madrid, que por motivos de trabajo, llevaban allí toda la semana. Como en Madrid se celebraba también el puente de San José, pues también se unieron al grupo la novia de uno de ellos y otro amigo más. En total éramos seis personas dispuestos a disfrutar juntos del fin de semana en Alemania.
Mi impresión de Mí¼nchen es que es una ciudad grande y llana.
Me he acostumbrado a Zí¼rich, que me parece manejable y a base de cuestas. Las avenidas de Mí¼nchen se me hacen interminables y las aceras son enormes.

Una pega es que el carril bici, que lo tienen porque usan muchísimo las bicicletas, no estaba señalizado convenientemente; es decir, no era de otro color, sino del mismo color gris que la acera y al final terminábamos entorpeciendo el paso de «bicicletistas» con la consiguiente bronca por su parte.
Uff, y si de broncas va la cosa, nos ganamos, injustamente, al menos dos que yo recuerde. :(
La primera el sábado, directamente a mí, por esta foto.

Me saltó el flash (lo tenía en módo automático) sin que me diera cuenta (no recordé que lo tenía configurado así) y el chico de la derecha de la foto (izquierda de nuestro amigo) se molestó bastante, lo suficiente como para gritar a pleno pulmón… «Are you stupid? No flash!!». Claramente me quedé a cuadros, por su reacción sin venir a cuento y porque, joroba, una no espera que le griten de esa manera en la hora del desayuno… :S.
La segunda bronca el domingo, a todo nuestro grupo. í‰ramos 6 desayunando en la cafetería (la misma del sábado) y a nuestro lado había una señora de unos 60 años, como poco, hablando por teléfono mientras miraba su correo. Pues a la buena señora le molestó el volumen de nuestra conversación y nos mandó callar, porque ella estaba hablando y le molestábamos. Vamos a ver, pues no se vaya a una cafetería y, si es por motivos de curro, no vaya a trabajar un domingo por la mañana!! Por favor!!! :X
A parte de eso, la ciudad tiene sus cosas bonitas… y viniendo de Suiza, además es barata. ;) Las cervezas son enormes (yo bebí siempre «sin alcohol») y los Biergarten proliferan como setas. Además la gente iba ese fin de semana en el traje típico bávaro; los Lederhosen para hombres y el Dirndl para las chicas.
Me hizo gracia ver que tenían una réplica exacta de la Giulietta que hay en Verona (ambas ciudades están hermanadas). Salvo que a ésta se le deja flores y no vi a nadie que le tocara la teta… XD.


Como podéis comprobar por las fotos nos hizo un fin de semana magnífico (yo estuve incluso en mangas cortas), salvo por la tarde del sábado que se nubló un poquito, y el domingo hacia las 18h, que empezó a llover, pero no nos importó porque a esa hora estábamos ya sentados en el tren de regreso a Zí¼rich ;)
Y ahora, las fotitos…!

















Pues la Pascua se acerca y Zí¼rich se ha llenado de decoraciones con forma de conejitos y huevos (y mi posicionamiento en las búsquedas acaba de subir varios puntos con estas útimas dos palabras… XD).
La fábrica Lindt lleva unas semanas vendiendo su famosa chocolatina con forma y en los supermercados las secciones de decoración a base de coronas de ramitas, huevos, conejitos, y demás han aumentado.
Pero los pobres animalejos se andan preparando para no ser expoliados en Pascua. Y si no que se lo digan a éste que ví en un escaparate, durante una reciente visita de fin de semana a Mí¼nchen (Alemania).

Y este otro, vestido para la ocasión, me recordó al de Alicia en el País de las Maravillas.

… y con ella mi astenia primaveral :S
Los expertos dicen que «este trastorno, que surge con la llegada del buen tiempo, se caracteriza por un profundo cansancio, agotamiento, decaimiento y falta de energía para realizar la actividad habitual».
Por razones obvias, durante mi estancia en Dublín no sufrí astenia primaveral; allí simplemente era estrés y cansancio por el trabajo que desarrollaba.
Pero llevo ahora unos días que me cansa pensar en hacer cualquier cosa, y la concentración la tengo al mínimo. Las buenas temperaturas están llegando y mi cuerpo no se está terminando de adaptar a ellas todo lo rápido que debería. Y mira que las agradezco, eh? Pero mi cuerpo va por un lado y mi corazón por otro…
Los síntomas me los conozco bien:
Y espero que me pasen ya prontito, porque sería una pena desaprovechar la primavera…. :(
Eso es lo que nos dijeron el lunes pasado cuando nos inscribimos en nuestro nuevo ayuntamiento. :)
El lunes nos despertamos temprano (se nos olvidó poner la alarma del móvil) porque llamaron a la puerta los de la mudanza de muebles, así que con el sobresalto, literalmente saltamos de la cama para abrirles. XD
Nos arreglamos mientras veíamos nuestros muebles de Ikea ser desmontados. Cuando yo me fui a clase de alemán, sólo faltaba la cama y el armario.
Al llegar a Thalwil, vi que todo estaba montado, así que empezamos a sacar cosas y ropa de las cajas y ponerlas en las cómodas, armario y estanterías.
Y luego, por la tarde tocó el papeleo. Darse de baja en Adliswil apenas nos llevó 5 minutos. Y de nuevo, regreso a Thalwil para inscribirnos. El proceso fue muy rápido y la señora del ayuntamiento, muy eficiente.
Nos ha resultado curioso que, en lugar de expedirnos un permiso nuevo, simplemente nos hayan tachado del que ya tenemos la dirección antigua y nos hayan escrito a mano la nueva, junto con un sellito que la valida.
En España, creo que eso invalidaría el documento oficial, pero aquí es el procedimiento estándar. Nos dijeron que el documento nuevo, con la dirección escrita a máquina, nos lo darían al renovarnos el permiso… pero para eso hace falta esperar 5 años. Vamos que si mientras cambias de piso, el permiso se va a emborronar de una manera única e irrepetible, jajaja.
Al acabar el papeleo, la señora del ayuntamiento nos dió un dossier con información práctica de Thalwil, como por ejemplo, el calendario para tirar los distintos tipos de basura (cartón, revistas, latas, etc), un plano de área, unas entradas de regalo a las zonas habilitadas para baño en el lago (en verano), guía de restaurantes, etc.



Pues sí, señoras y señores. Para seguir la tradición de cada uno de los países en los que hemos estado, nos mudamos de casa (dentro de la ciudad/país).
Siempre hacemos una primera mudanza al país, y la segunda es siempre a una casa nueva (y espero que mejor).
Hasta ahora nuestras segundas casas siempre han sido mejores que las primeras por muchas cosas: disposición de más medios de transporte/comunicación con aeropuerto, alejamiento de personas indeseables, acercamiento a amigos. La nueva, no es una excepción a esta regla ;)
El domingo 4 de marzo es, oficialmente, el último día que dormiremos en Adliswil. A partir de entonces Thalwil será la encargada de acogernos.
Lo que nos tocará este fin de semana, ya os lo imagináis: cajas, empaquetamiento, idas y venidas del viejo al nuevo, recolocación de cosas, etc. El lunes vienen a por los muebles (ni locos los movemos nosotros 3 pisos abajo sin ascensor… :P).
Y luego también toca el papeleo: darnos de baja en Adliswil y de alta en Thalwil; redireccionar el correo, empezar a cambiar la dirección en banco, tarjetas de puntos de supermercados, Consulado, tarjeta de transporte, seguros médicos, de accidentes, etc.
Vamos, que entretenidos vamos a estar un rato… XD