Estoy frente a mi mail y no dejo de alucinar.
He recibido un correo de una de las agencias de selección mejor consideradas de Dublín (Robert Walters), con una oferta para un puesto de trabajo que requiere inglés e italiano.
La agente comienza su email diciéndome que le ha sido imposible contactar conmigo vía telefónica. Lógico, teniendo en cuenta que la última vez que encendí mi SIM irlandesa fue en julio (de visita que estuvimos allí 3 días).
Se va a quedar de piedra cuando le conteste y averigí¼e la razón por la que no he contestado a su llamada.
¿Puede el destino ser más irónico?