
Eso es lo que hace a las 17:50 de la tarde. Y al menos ahora no está lloviendo…
Definitivamente, el verano se ha ido, y el otoño se ha instalado en Zí¼rich.

Eso es lo que hace a las 17:50 de la tarde. Y al menos ahora no está lloviendo…
Definitivamente, el verano se ha ido, y el otoño se ha instalado en Zí¼rich.
Eso que parece tener nombre impronunciable, no es ni más ni menos, que una de las fiestas más populares del cantón de Zí¼rich.
Se trata de una competición de tiro para jóvenes de entre 13 y 17 años. Como lo oís.
El Knabeschiessen se lleva celebrando oficialmente desde el siglo XIX, en la segunda semana de septiembre (este año del 10 al 12 de septiembre), aunque sus orígenes se remontan al s. XVII. Tradicionalmente sólo competían chicos. Hoy en día, desde 1991, permiten la competición de chicas también. ¡Qué bien, cómo evolucionamos en nuestra lucha por los derechos de la mujer…! (mode sarcasm off).
Para participar, los competidores tienen que estar inscritos en una de las escuelas del cantón de Zí¼rich, vamos que es un festival local, no de todo el país.
Lo que más me ha llamado la atención, además de que hasta hace poco sólo participaban chicos, es que los concursantes tienen que disparar haciendo uso de un rifle idéntico al que dan cuando los jóvenes (chicos) entran en el ejército. Como bien dice este artículo del Time Magazine, resulta paradójico encontrar este tipo de cosas en un país en teoría pacífico y neutral, y bien haría morir de envidia a la NRA (National Rifle Association of America).
A la competición de tiro, se le une una feria con música, tómbola, etc. Y el lunes último de competición, las escuelas cierran para que los jóvenes y jóvenas puedan participar, y las empresas tienen medio día de trabajo nada más.
Vamos una delicia….
(Pondría fotos bajadas de G images, pero es que no soy muy partidaria de las armas, y menos si están en manos de adolescentes con hormonas disparadas, valga la redundancia… :S)
Hoy, estamos inmersos en el aniversario de lo acontecido en las Torres Gemelas de NY. Sin duda una fecha clave, aunque para mí, trae otros recuerdos. :)
Supongo que un poco porque nuestra historia, la de Luy y mía, estuvo marcada hasta cierto punto por el 11 de Marzo y lo que ocurrió en Madrid, cuando nos tocó poner una fecha para empezar nuestra aventura juntos, decidimos que sería el 11 de Septiembre.
Yo había acabado ese año la carrera y Cádiz no me ofrecía muchas posibilidades laborales, de ningún tipo, ni en lo mío (como diría mi madre), ni en cualquier otra cosa. Así que puestos a echar los dados y jugar al azar, mejor que el tablero fuera grande. ¿Qué más daba Sevilla, que Madrid, que Londres?.
Y allí, a Londres, que me fuí, un 11 de Septiembre de 2005 hace ya 6 años.

Muerta de miedo, y llena de pena por dejar a los míos, que en ese momento no lo comprendieron. «Esa puerta se abre para que salgas, pero luego… luego se cierra«. Esas fueron las palabras de mi padre ese 11 de Septiembre a las 4 de la tarde, cuando yo me encaminaba a Jerez hacia el aeropuerto. No se me olvidarán en la vida. ¿Cómo podría? Ni tampoco puedo olvidar el enorme beso que me dió cuando regresé ese primer año por Navidades.
Con incertidumbre, pero llena de ilusión, me fui a vivir mi vida junto a Luy. Y creo que no ha ido del todo mal ;)
En el camino he dejado muchas cosas, y me he perdido muchas cosas. Una me marcará para siempre, la muerte de mi padre y no haber llegado a tiempo de despedirme.
Pero tengo otras que han dejado una huella indeleble en mi memoria de la que estoy orgullosa. Vivir fuera me ha enseñado muchas cosas… A valorar quiénes son mis verdaderos amigos. No todos los que dicen serlo, realmente lo son. Yo sé quienes son, y con quienes puedo contar si los necesito.
A hacer las cosas cuando te apetece, no cuando te lo marcan los demás. A vivir el regreso a Cádiz por vacaciones como si fuera la última vez que lo fuera a hacer. Quizá por eso prefiero refugiarme allí, cada vez que Luy se va a un viaje, en lugar de irme con él a descubrir nuevos países mientras él trabaja.
A querer, a pesar de protestas y desorden en casa. A seguir riendo después de todos estos años juntos. A no darme por vencida. A seguir adelante a pesar del dolor y el esfuerzo. Y a seguirte, sobre todo a seguirte, dondequiera que vayas… ;)
Y respondió Rut:
No me ruegues que te deje y que me aparte de tí; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo
y dondequieras que vivieres, viviré.
(Rut 1, v. 16)
Una cosa es que mi Mii se queje de sus kilitos de más, y otra muy distinta es que al pesarse, haya perdido 2kg y 100 gr en 2 días.
De la manera en que los ha perdido, no vale!!!! :S
Pero los recuperará prontito, porque ya anda comiendo sólidos… ains! :)
PD: al menos le ha servido para ponerse al día en la temporada 4 de Eureka. Algo bueno había que tener…
Pues sí, ahora que me estaba recuperando increíblemente rápido del catarro, voy y me pillo un virus estomacal. :S
¡Qué asquito, de verdad! Al menos mi cuerpo fue bueno y no empezó a dar el espectáculo hasta que no regresé de las clases de alemán ayer por la noche.
El dolor de cabeza no me deja dormir. Y aquí he pasado todo el día en el sofá o en la cama, que lo que no he dormido por las noches lo hago por el día, y a ver quién me acuesta ahora… :(
El baño ya me conoce, y el Gatorade es lo único que mi cuerpo admite (ni las mentas poleos…). Pero yo tengo hambre…! A ver si con un «yugurcito»….
Ains, qué malita estoy, y qué poquito me quejo…
Es lo que tiene estar catarrosa, que no me apetece hacer nada productivo.
Podría acabar de recoger los bajos a las cortinas de la habitación, repasar alemán o cocinar. Pero llevo desde las 11h de la mañana pegada a mi portátil mientras escucho el martilleo de la obra de al lado. Estos obreros se levantan temprano (a las 6 a.m. empiezan) y me recuerdan a esos bichitos que salían en los Fragel Rock (se llamaban curris?)

Y así me pasan las horas hoy, pegada a la pantalla; mirando mi correo electrónico (qué poca actividad!), los comentarios del blog (eso está más muerto aún, en ocasiones creo que estoy sola en esto); refrescando el blog de Luy para ver las fotos de la cabecera; mirando viejas fotos en flicker; releyendo las aventuras y desventuras inciales por esos mundos de Dios de servidora; contemplando las posibilidades de escribir varios posts, y descartándolas casi al mismo tiempo que salen de mi cabeza… :)
Me gusta escribir. No sé si se me da bien o mal, pero lo cierto es que me gusta. Hubo una época en la que hubiera contestado sin dudarlo que escribir era a lo que dedicaría mi vida. La profe de parvulitos aún alucina al recordarlo… Yo no tenía más de 4 años. :)
Pero el tiempo pasa, como pasan los sitios, la gente o la vida. Y lo cierto es que lo único que escribo es el blog o la lista de la compra, para mí últimamente, como primos hermanos.
No tengo facebú. Lo tuve, pero lo dejé. Increíble, ¿verdad?. Mi Neopet ha enfermado del tiempo que hace que no lo visito. Y aún así, divago en la red de la manera más tonta, más pamplinosa y más infantil que se pueda imaginar. Como la mariposa se posa de flor en flor, así voy yo pinchando de un sitio a otro y vuelta a atrás para ver si hubo alguna novedad.
Y me topo con cosas como éstas, que me sacan una sonrisa y me dejan con la sensación de no haber perdido el tiempo del todo si encuentro estas bellezas…

Gráfico de mi blog

Gráfico del blog de Luy
Gracias Fredi, por esa foto de los vuestros en flicker ;)
Y ahora me voy, a ver si alguien me ha escrito un email o me ha comentado en el blog mientras escribía esto…