Nuestra última ciudad fue Ávila, la tierra de Santa Teresa de Jesús. No es que andara yo buscando a la mística, pero como persona de iglesia, y enamorada del canto Nada te Turbe no estaba de más hacer una visitita a la Santa ;).
Aunque lo que más disfruté, sin duda, fue el paseo por las murallas de Ávila. Escalera arriba, escalera abajo, no veáis la de piernas que hice aquí. A pesar del viento no se estaba mal. Al menos refrescaba del solete…. sí, porque en Ávila me quemé sobre quemado… :S. Tanto como para tener que ir a una farmacia a comprar de urgencia una after sun…. :(.
Ahora (en el momento de escribir este post) luzco una bonita camiseta imaginaria, con su escote y todo… :S Hasta la raya del pelo la tenía roja de tanto sol. Y no hablemos de Luy, que no llevaba gorra… :S :S
Pero bueno, todo sea por conocer España… ;)





