Mi madre andaba preocupada por si al final iba a trabajar o no. Como de un tirón me habían salido 3 ofertas, y dije a dos que no, la pobre temía que la oferta a la que había dicho que sí, pues me dejara con dos palmos de narices. (Cosas de mi madre… a alguien tenía que salir la hija… XD)
Ayer por fín me llegó a casa la prueba sólida de mi oferta: mi contrato!! Así que, aunque mi madre no lee este blog (creo) pongo fotitos del momento de la firma. :)

