Eso es lo que cantaba Nancy Sinatra allá por los 60 y muchos.
Hacía tiempo que yo andaba buscando unas botas nuevas, ya que las mías de siempre no aguantaron más los rigores a los que las había sometido hasta el invierno pasado, y me dijeron adios definitivamente a mediados de primavera.
Psicólogicamente llevo buscando las botas como tres meses o más… prácticamente, sin embargo, solo he ido (que yo recuerde) dos veces a la busca y captura de ellas. La primera de esas veces, acabó en desastre. Imagináos: yo sentada con una bota puesta, y tres personas tirando de la cremallera que se había encasquillado. Tras 15 minutos de esfuerzo por su parte y vergüenza por la mía, la bota finalmente salió…. como salí yo (casi corriendo) del centro comercial. (Creo que tardaré muuuuuuucho tiempo en regresar por el Marks & Spencer de Oxford St.) :S
Tras esa primera (y traumática) experiencia, dí por perdidas mis botas. Hasta que hoy, dando un paseo tras mi jornada laboral, entré casi por curiosidad en una tienda especializada en tallas más bien grandes. La tienda en cuestión es Evans, y además de ropa (con tallas que van de la 16 en adelante) tiene zapatos.
Mi problema con los zapatos es casi siempre el mismo: soy lo que se dice, de horma ancha… y en caso de botas, de “gemelos anchos”. Con esos antecedentes, encontrar unas botas que, además de gustarme, me estén buenas es una odisea… así que cuando encontré estas….

… no lo dudé un momento… y me las llevé a casa!! ;)
¿Os gustan? XDD
