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Año Nuevo Chino 2006

Se celebraba hoy el Año Nuevo chino. Es el año del Perro. Tocaba ir al barrio de Chinatown a ver qué habí­an preparado allí­.
Habí­amos quedado con Ilaria (una compi italiana de mi curso de inglés), mi amiga Elvira y sus compañeras de piso: Lucí­a (también italiana) y Annie, junto al novio de ésta última. Annie y su amorcito, David, son chinos, así­ que nos iban explicando un poco las cositas. :)

En el escenario que habí­an montado en Trafalgar Square, se realizó una ceremonia de acción de gracias y luego se procedió a ponerle los ojitos a los tres dragones que iban a bailar en la plaza.

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Y entonces empezaron los tres a bailar serpenteándose. Fue realmente hermoso. :)

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Cuando terminó el baile, que duró unos 15 minutos, hubo una actuación de una cantante china (cómo no… ;) ) interpretando canciones de año nuevo en chino. Ni que decir tiene que no entendí­amos ni papa, pero tení­a una voz muy bonita… aunque a mí­ se me antojaba que la pobre estaba haciendo «falsete» todo el rato, y nada más que de pensarlo me dolí­a ya la garganta… jajaja. Cuando esta señora terminó, empezó la parte de bailes tradicionales.

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Las actividades iban a seguir así­ toda la tarde hasta las 17’30h pero nosotros empezábamos a tener hambre, así­ que como casi todo el mundo hoy en Londres, decidimos ir a Chinatown a comer en uno de los restaurantes… :P
La comida estaba realmente buena, aunque no habí­a ni rollitos de primavera ni arroz tres delicias… XDD. En fí­n, es que a mi me gustan mucho, mucho… :P, pero por un dí­a hago la vista gorda…
Comer todo el rato con palillos chinos fue toda una prueba de resistencia (menos para los chinos que nos acompañaban y para Luy). Nos trajeron tenedores, que conste, pero es que comer con ellos el dí­a de año nuevo chino, hubiera tenido delito… Yo hice lo que pude aunque más de una vez pensé que el trozo de pato que intentaba coger se iba a escurrir o saltar al de enfrente… :S Gracias a Dios no fue así­, y ninguno de mis compañeros de mesa sufrieron mi torpeza con los palillos… jajaja.

A la salida del restaurante, vimos bailar a dragones más pequeños delante de las puertas de los negocios. El dragón bailaba delante del dueño del restaurante, el cual recibí­a de manos (más bien boca, claro) del propio dragón algunos productos como lechuga, una pata de pollo y un trozo de carne, por poner un ejemplo. Annie y David, nos explicaron que era para darle buena suerte en los negocios.
De la puerta del restaurante en el que comimos nosotros, colgaba una lechuga de un lazo rojo…

Aquí­ uno de los dragones que bailaban puerta a puerta:

(Sí­, la foto sale movida, pero es que era bastante difí­cil pillar al «bichillo» quieto…)

Y para terminar desearos: Gun hei fat choi!! :) (que traducido resulta: Próspero año nuevo!!)