Especialmente dedicado a «Anastasia», que ya me reclamaba desde hace tiempo «algo» caliente.
Esta recetita es muy sencillita y muy económica. Además, gracias a las propiedades diuréticas de la piña, es ideal para las personas que están a dieta… Sé de dos a las que les encantaría, nada más que por esta última razón… ;)
Ingredientes:
– 4 filetes de pollo
– 1 limón
– 2 cucharadas de aceite de oliva
– 1 cucharadita de orégano
– 6 cucharadas de zumo de piña natural
– 1 ramita de tomillo
– 2 ó 3 rodajas de piña al natural
– sal
Preparación:
Colocar los filetes de pollo en una fuente, salarlos, regarlos con el zumo del limón y espolvorearlos con una pizca de orégano. Dejarlos macerar durante 10 ó 15 minutos.
Pasado ese tiempo, pasarlos a una cazuela y dorarlos en el aceite caliente. Agregar el zumo de la piña y la ramita de tomillo. Tapar la cazuela y cocer a fuego bajo durante unos 20 minutos.
Añadir agua hirviendo o un poco de caldo si fuera necesario (para que no se queden muy sequitos).
Entonces, incorporar las rodajas de piña troceadas, cocer unos minutos más y servir.

P.D: esta receta, es de un librito de cocina que tenemos en casa; se llama «30 recetas en 30 minutos».